La integración de robótica, RFID y soluciones inteligentes exige a los líderes de TI conectar sistemas, datos y procesos para convertir la automatización en una ventaja operativa escalable.
La automatización de la cadena de suministro está elevando el nivel de las decisiones tecnológicas en las empresas de logística y retail. Incorporar robots, sistemas inteligentes de almacenamiento o herramientas de identificación ya no es una cuestión exclusiva de operaciones: implica definir cómo se conectarán las nuevas soluciones con los sistemas existentes, qué datos compartirán y cómo podrán escalar sin multiplicar la complejidad tecnológica.
En este contexto, Southern Technology Group (STG), compañía chilena especializada en integración tecnológica para la cadena de suministro, anunció una inversión de US$7 millones para impulsar la adopción de automatización, robótica, identificación por radiofrecuencia (RFID) y soluciones inteligentes en Sudamérica.
La iniciativa busca acercar estas tecnologías a las empresas y desarrollar capacidades que faciliten su implementación. Para los líderes de TI, plantea una cuestión estratégica: cómo transformar proyectos de automatización específicos en capacidades digitales que mejoren el rendimiento de toda la operación.
“Creemos que la región tiene una gran oportunidad para avanzar en productividad y competitividad a través de la incorporación inteligente de tecnología”, Carolina Vásquez, CEO y cofundadora de STG.
El reto es integrar, no solo automatizar
Una solución automatizada puede acelerar la preparación de pedidos, mejorar la identificación de productos o aumentar la visibilidad del inventario. Sin embargo, sus resultados dependen de cómo se conecta con los sistemas de gestión de almacenes, las plataformas empresariales y las aplicaciones que coordinan los procesos logísticos.
Para los CIO, esto significa evaluar cada proyecto desde una perspectiva de arquitectura tecnológica. La interoperabilidad, la disponibilidad de datos fiables y la integración con las aplicaciones existentes condicionan tanto el rendimiento de una solución como su capacidad para extenderse a otras instalaciones.
También es necesario evitar que cada iniciativa genere un entorno independiente, con integraciones difíciles de mantener y costes crecientes de soporte. Antes de desplegar nuevos equipos, conviene definir qué procesos se quieren mejorar, qué sistemas deben intercambiar información y qué indicadores permitirán medir los resultados.
STG trabaja con fabricantes y desarrolladores de tecnologías para la cadena de suministro, automatización, captura de datos, RFID, robótica y software, integrando soluciones adaptadas a las necesidades de cada operación.
Experimentar antes de escalar
Uno de los obstáculos para avanzar en automatización es determinar cómo responderá una tecnología en las condiciones reales de una operación. Probar las soluciones antes de desplegarlas permite evaluar su compatibilidad, identificar ajustes y anticipar las necesidades de integración.
Como parte de su inversión, STG prepara una iniciativa para que clientes, socios tecnológicos, universidades y otros actores de la industria puedan experimentar con soluciones aplicadas a la cadena de suministro. La compañía prevé lanzarla en las próximas semanas.
Entre las tecnologías contempladas figuran la robótica, la automatización del almacenamiento y la preparación de pedidos, los sistemas de clasificación y las soluciones de identificación y almacenamiento inteligente. Esta posibilidad permite validar supuestos y estimar el impacto de las nuevas herramientas antes de ampliar su alcance. La decisión de escalar debería apoyarse en indicadores de negocio, como productividad, precisión del inventario, tiempos de procesamiento y trazabilidad.
“Esta inversión refleja nuestra convicción de que debemos acercar estas soluciones al mercado, pero también generar las capacidades necesarias para que puedan ser adoptadas y aprovechadas de manera efectiva”.
Datos y talento para capturar valor
La automatización también aumenta las exigencias sobre los datos. Los sistemas de identificación y los equipos conectados pueden aportar información valiosa, pero su aprovechamiento depende de la calidad, disponibilidad e integración de esos datos. Sin una base consistente, disponer de más información no garantiza mejores decisiones.
Por eso, TI y operaciones necesitan trabajar con objetivos compartidos. La selección tecnológica, la integración de aplicaciones y la gestión de datos deben responder a una misma hoja de ruta.
El talento constituye otra condición. STG plantea impulsar oportunidades de empleo especializado y fortalecer la colaboración con universidades, institutos profesionales y centros de formación mediante prácticas, proyectos de innovación e iniciativas de formación técnica.
Carolina Vásquez, CEO y cofundadora de STG, sostiene que la región tiene una oportunidad para mejorar su productividad y competitividad mediante la incorporación inteligente de tecnología. Leonardo Navarrete, Chief Commercial Officer de la compañía, destaca la necesidad de desarrollar las capacidades que permitan aprovechar estas soluciones.
Para los responsables de TI, esto implica considerar la formación, el mantenimiento y la operación, además de las competencias en software, datos y automatización industrial.
La ventaja competitiva no dependerá únicamente de incorporar tecnología avanzada, sino de construir la capacidad para integrarla, gobernarla y escalarla sin añadir una complejidad que limite sus beneficios.







