El fundador de Oracle sostiene que la inteligencia artificial hará posible desarrollar aplicaciones sectoriales más completas, con interfaces conversacionales e implantaciones más sencillas. Oracle Health es su primer gran ensayo para demostrarlo.
Larry Ellison no cree que la inteligencia artificial vaya a acabar con el software empresarial por suscripción. En su intervención en Oracle AI World 2026, celebrada en Las Vegas, defendió la tesis contraria: la IA permitirá construir aplicaciones mucho más completas, capaces de cubrir procesos que hasta ahora las empresas debían resolver mediante desarrollos propios e integraciones entre distintos proveedores.
“Las empresas seguirán construyendo aplicaciones, pero serán muy diferentes gracias a la IA. Serán mucho, mucho mejores”, afirmó el presidente ejecutivo y director de tecnología de Oracle. Su argumento es que el sector puede dejar atrás un modelo en el que las organizaciones compran software estándar y después deben adaptarlo a sus necesidades mediante personalizaciones, extensiones y proyectos de integración.
Oracle pretende demostrar esa estrategia con Oracle Health, su cartera de soluciones para el sector sanitario. La compañía quiere ampliar el alcance tradicional de los sistemas de información hospitalaria para conectar la actividad clínica con laboratorios, aseguradoras, investigación farmacéutica y operaciones administrativas y financieras.
Oracle Health, el primer campo de pruebas
Ellison eligió la sanidad por la complejidad de sus procesos, la evolución constante del conocimiento médico y la necesidad de coordinar a numerosos actores. Si Oracle consigue desarrollar una suite capaz de cubrir una parte sustancial de ese ecosistema, sostiene, podrá trasladar el enfoque a otras industrias.
La estrategia contempla aplicaciones para especialidades clínicas, entre ellas oncología, además de herramientas para operaciones hospitalarias y ensayos clínicos. En la presentación, Ellison describió un módulo de oncología que podría incorporarse a un hospital que ya utiliza la historia clínica electrónica de otro proveedor.
El planteamiento se apoya en mecanismos de interoperabilidad como SMART on FHIR, que permiten desarrollar aplicaciones capaces de interactuar con sistemas de información sanitaria mediante interfaces y estándares definidos. Oracle documenta el soporte de sus APIs para aplicaciones que utilizan FHIR y SMART; la disponibilidad y el alcance de cada integración, sin embargo, dependen de la configuración y de las condiciones técnicas aplicables.
Ellison aseguró que, en el escenario presentado, el módulo podría añadirse sin migrar los datos del hospital ni exigir una nueva formación a los usuarios. «No hay migración de datos. No hay nueva formación», resumió. Se trata de una afirmación del directivo sobre la experiencia de implantación prevista, no de una garantía demostrada para cualquier organización sanitaria.
Una interfaz que responde a preguntas
El segundo cambio que anticipa Ellison afecta a la forma de utilizar las aplicaciones. En lugar de navegar por menús y pantallas para localizar información o completar tareas, los profesionales podrían expresar en lenguaje natural qué necesitan consultar o ejecutar.
«Si puedes formular una pregunta describiendo lo que quieres ver, deberías verlo inmediatamente», planteó. La IA conversacional se convertiría así en una capa de interacción sobre los datos y los procesos de la organización, mientras que los sistemas empresariales seguirían gestionando la información, los permisos y las operaciones.
Esta visión coincide con la dirección que Oracle atribuye a su cartera sanitaria: integrar automatización e inteligencia artificial en los flujos de trabajo clínicos y administrativos. La compañía describe sus capacidades en su página de soluciones Oracle Health, aunque la presentación de Ellison no demuestra por sí sola que todas las funciones conversacionales estén disponibles de forma general en cada producto o mercado.
Los ensayos clínicos, más allá de los hospitales de investigación
Uno de los ejemplos más relevantes de la intervención fue el acceso a los ensayos clínicos. Ellison señaló que estos estudios suelen concentrarse en un número limitado de centros de investigación, lo que dificulta la participación de pacientes que viven lejos de ellos.
Según su explicación, el módulo de ensayos clínicos de Oracle Health podría conectarse también con hospitales que utilizan sistemas de otros proveedores. La intención sería ampliar el universo de centros y pacientes potencialmente accesibles para los investigadores, siempre que se cumplan los criterios médicos, regulatorios y operativos de cada estudio.
Oracle dispone asimismo de una cartera específica de soluciones Oracle Life Sciences para gestionar datos y operaciones de investigación clínica. Esta oferta proporciona contexto sobre la apuesta de la compañía por el área, aunque no debe confundirse automáticamente con todas las capacidades de interoperabilidad descritas por Ellison durante la keynote.
El directivo fue más allá al pronosticar que la mayoría de los cánceres podrían desaparecer en cinco años y, prácticamente todos, en diez. La afirmación debe entenderse como una predicción personal de Ellison, no como un consenso científico ni como un resultado atribuible a los productos presentados.
De la sanidad a la banca, el retail y la hostelería
Oracle quiere extender este enfoque a otras industrias. Ellison mencionó suites sectoriales para banca, comercio minorista, hostelería y gobierno, con aplicaciones que cubran más procesos y reduzcan la necesidad de que cada cliente construya sus propias extensiones.
La compañía ya presenta una cartera de soluciones sectoriales Oracle, con aplicaciones para servicios financieros, retail, hostelería y otros mercados. En banca, por ejemplo, su oferta abarca funciones como operaciones bancarias, gestión del riesgo y cumplimiento; en retail, incluye capacidades relacionadas con inventario, comercialización y previsión de demanda.
La diferencia que propone Ellison no consiste simplemente en incorporar un asistente de IA a cada aplicación. Su tesis es que los modelos y las herramientas de desarrollo permitirán ampliar el alcance funcional del software y conectar procesos que históricamente han quedado repartidos entre diferentes sistemas.
El reto será convertir esa promesa en implantaciones verificables, con interoperabilidad efectiva, controles adecuados y resultados medibles para los clientes.
Oracle presenta su estrategia como una respuesta a quienes pronostican el final de las arquitecturas SaaS, un “SaaS-pocalypse”: en lugar de desaparecer, sostiene Ellison, el software empresarial puede evolucionar hacia suites más completas y adaptadas a cada industria. La sanidad será la primera prueba de hasta dónde puede llegar esa transformación.







