El mercado de Identity and Access Management alcanzará los US$42.610 millones en 2030, impulsado por el cloud híbrido, Zero Trust y la necesidad de controlar identidades más allá de las fronteras de la organización.
La identidad se ha convertido en uno de los componentes más críticos de la arquitectura digital empresarial. Ya no se trata únicamente de gestionar usuarios y contraseñas: las organizaciones necesitan controlar quién puede acceder a qué recursos, desde dónde, bajo qué condiciones y durante cuánto tiempo.
Un estudio de MarketsandMarkets proyecta que el mercado global de Identity and Access Management (IAM) pasará de US$25.960 millones en 2025 a US$42.610 millones en 2030, con un crecimiento anual compuesto del 10,4%.
El avance responde a una combinación de factores: expansión de los modelos digitales, infraestructuras multicloud e híbridas y fuerzas laborales distribuidas. En este escenario, los mecanismos tradicionales de acceso resultan insuficientes para gestionar un perímetro tecnológico que ya no coincide con las instalaciones físicas de una empresa.
Zero Trust cambia la gestión de identidades
La adopción de arquitecturas Zero Trust, políticas de acceso adaptativo y autenticación continua está impulsando una evolución del IAM. El acceso deja de entenderse como una autorización permanente para convertirse en una decisión que debe evaluarse según el contexto y el nivel de riesgo.
Esto también explica el crecimiento de capacidades como Privileged Access Management (PAM), Identity Governance and Administration (IGA), aprovisionamiento automatizado y analítica de identidad basada en inteligencia artificial.
El objetivo ya no es únicamente impedir accesos no autorizados. También consiste en reducir privilegios innecesarios, automatizar ciclos de vida y proporcionar a los equipos de seguridad mayor visibilidad sobre las identidades que interactúan con los recursos corporativos.
El siguiente desafío está fuera de la empresa
Uno de los segmentos que, según MarketsandMarkets, registrará mayor crecimiento es B2B IAM. La razón está en la expansión de ecosistemas digitales donde proveedores, socios, distribuidores y otros terceros necesitan acceder a aplicaciones, APIs y datos corporativos.
Esta extensión del perímetro aumenta la complejidad. Una organización puede controlar sus propios empleados, pero también debe gestionar identidades externas, automatizar su incorporación y garantizar que los permisos desaparezcan cuando dejan de ser necesarios.
La federación de identidades, las integraciones basadas en APIs y los modelos de acceso bajo Zero Trust adquieren así una importancia creciente.
De gestionar usuarios a gobernar identidades
El crecimiento del IAM refleja un cambio más profundo. La identidad se está convirtiendo en una capa de control para toda la empresa digital.
Para los líderes de TI y transformación digital, esto implica evaluar IAM no como una herramienta aislada, sino como parte de la arquitectura de seguridad, cloud y gobierno tecnológico. En un entorno donde aplicaciones, personas, dispositivos, proveedores y servicios digitales interactúan constantemente, saber quién accede a qué recursos puede ser tan importante como proteger la infraestructura que los aloja.







