Las credenciales móviles están transformando el control de acceso al integrar la identidad digital con edificios, dispositivos y servicios corporativos.
Los días 26, 27 y 28 de agosto se llevó a cabo en Bogotá, Colombia, la feria internacional de seguridad ESS+, un espacio donde los profesionales del sector tuvimos la oportunidad de conocer y debatir las innovaciones que hoy están marcando el rumbo de la industria en América Latina.
Precisamente uno de los temas que más populares fue la evolución de los sistemas de control de acceso. Durante años, el control de acceso se entendió principalmente como una barrera física, determinar quién podía ingresar a un edificio o área mediante algún método de autenticación, generalmente una tarjeta asociada a un número de identificación.
El problema es que muchos de estos sistemas todavía funcionan como islas, desconectados de las plataformas que administran la identidad de los colaboradores. Emitir una tarjeta, modificar permisos o revocar el acceso cuando una persona deja la organización puede depender de procesos manuales que generan costos, reprocesos y, sobre todo, vulnerabilidades. Según el Informe sobre el estado de la seguridad y la identidad de HID 2026, el 52% de las organizaciones identifica la integración de múltiples plataformas de identidad como su principal barrera.
La credencialización virtual está cambiando este modelo. Su verdadero potencial no consiste simplemente en reemplazar una tarjeta por un teléfono, sino en integrar el control de acceso físico dentro de la arquitectura de identidad digital de la organización.
Hoy es posible conectar las credenciales móviles con plataformas de Single Sign-On (SSO) y sistemas de gestión de Recursos Humanos para emitir o revocar credenciales en tiempo real y asignar privilegios de acceso de manera automatizada. De esta manera, el acceso físico comienza a formar parte de una estrategia más amplia de identidad unificada.
Una identidad para múltiples entornos
Las plataformas SSO, como Microsoft Entra ID u Okta, permiten administrar desde un punto central la identidad utilizada para acceder a diferentes recursos corporativos. Además, pueden incorporar políticas de seguridad como autenticación de dos o múltiples factores (2FA/MFA), tokens, passkeys o biometría.
La posibilidad de integrar las credenciales móviles con este tipo de plataformas permite incorporar también el acceso físico dentro de ese ecosistema. Esto amplía considerablemente las posibilidades de una credencial.
Soluciones como HID Mobile Access permiten almacenar credenciales digitales en diferentes entornos, incluyendo Apple Wallet, Google Wallet y Samsung Wallet, e integrarlas con las principales plataformas de control de acceso. Esta interoperabilidad avanza con Aliro 1.0, estándar publicado en febrero de 2026 por la Connectivity Standards Alliance.
A través de lectores y módulos compatibles, esa misma identidad puede utilizarse no solo para ingresar a un edificio, sino también para acceder a casilleros, autenticarse en computadoras e impresoras, complementar sistemas biométricos o incluso habilitar determinados equipos y maquinaria.
La credencial deja así de ser simplemente una llave digital y comienza a convertirse en un elemento de identidad que acompaña al usuario a través de diferentes interacciones dentro de la organización.
Del acceso móvil al edificio inteligente, oportunidades y desafíos
Un teléfono con una credencial virtual puede formar parte de un ecosistema IoT capaz de generar información asociada a la presencia y ubicación del usuario. Con las integraciones y controles de privacidad adecuados, estos datos pueden alimentar sistemas de automatización para habilitar espacios de trabajo, gestionar salas de reuniones o ajustar servicios como iluminación y climatización.
La misma aplicación utilizada para abrir una puerta puede incorporar además otros servicios relacionados con la experiencia del colaborador, como notificaciones, reservas de salas, navegación, calendarios o pagos.
Esto anticipa una experiencia de acceso con cada vez menos fricción: sencilla y rápida para el usuario, pero sin sacrificar la seguridad ni la privacidad de sus datos.
Sin embargo, la implementación de credenciales móviles también implica superar algunos desafíos y evitar errores frecuentes, uno de ellos es no integrar la plataforma de gestión de credenciales virtuales, como HID Origo, con la plataforma de control de acceso. En algunos casos esto ocurre por limitaciones del sistema existente; en otros, porque el servidor de control de acceso opera en una red sin conexión a la nube.
Cuando ambas plataformas están integradas, es posible automatizar buena parte del ciclo de vida de la identidad y reducir demoras en la asignación o revocación de permisos.
También es fundamental preparar la infraestructura. Mantener lectores con firmware de varios años puede impedir aprovechar mejoras de funcionalidad y seguridad incorporadas posteriormente.
La tecnología, sin embargo, es solo una parte del proyecto, la capacitación de los colaboradores es igualmente importante, una implementación técnicamente correcta puede generar problemas si los usuarios no comprenden cómo utilizar adecuadamente la credencial desde sus dispositivos.
Incluso aspectos aparentemente menores, como personalizar la credencial con la identidad visual de la organización, los datos o la fotografía del colaborador cuando corresponda, pueden contribuir a que funcione también como una identificación visual reconocible.
TI, Recursos Humanos y Seguridad deben trabajar juntos
La identidad digital también está transformando quiénes participan en las decisiones relacionadas con el control de acceso, que ha dejado de ser una responsabilidad exclusiva de la seguridad física.
TI debe evaluar arquitectura, integración, ciberseguridad y privacidad; recursos humanos necesita garantizar la conexión con sus plataformas de gestión de personal y seguridad física debe asegurar la correcta integración con el sistema tradicional de control de acceso.
Esta coordinación es especialmente importante en Latinoamérica, donde sectores como banca y servicios financieros están avanzando rápidamente debido a sus exigencias regulatorias en seguridad, ciberseguridad y privacidad.
También vemos adopción en educación, donde las instituciones necesitan credencializar de manera ágil poblaciones que cambian constantemente, un ejemplo regional es el Tecnológico de Monterrey, que con MiTecApp y HID Mobile Access se convirtió en la primera universidad de América Latina en desarrollar su propia plataforma digital de identidad, con acceso a campus, transporte, residencias, comedores y biblioteca desde el teléfono. Asimismo, hay tracción en bienes raíces, donde los administradores de edificios multiusuario buscan ofrecer a sus arrendatarios sistemas flexibles de identificación que puedan integrarse con distintas plataformas.
¿Hacia dónde vamos?
En los próximos años probablemente veremos dos modelos de credenciales móviles creciendo simultáneamente.
Por un lado, las credenciales almacenadas directamente en las billeteras nativas del teléfono, como Apple Wallet, Google Wallet o Samsung Wallet, aprovechando su facilidad de uso y sus capacidades de seguridad.
Por otro, aplicaciones corporativas personalizadas donde la credencial conviva con otros servicios, desde reserva de espacios y calendarios hasta navegación y pagos.
Para las organizaciones que estén evaluando esta transición, la decisión debería considerar mucho más que la posibilidad de abrir una puerta con un teléfono.
Es importante evaluar el cumplimiento de estándares de ciberseguridad y privacidad, la integración con recursos humanos y control de acceso, la compatibilidad con la arquitectura de identidad existente y la disponibilidad de APIs y SDKs que permitan desarrollar nuevas funcionalidades a medida que evolucionen las necesidades de la organización.
La verdadera transformación no consiste en reemplazar una tarjeta física por una credencial digital, consiste en integrar el acceso físico dentro de una estrategia unificada de identidad, capaz de conectar de manera segura a las personas con los edificios, sistemas, dispositivos y servicios que utilizan todos los días.








