Con una financiación de 12.000 millones de dólares, Prometheus quiere crear una nueva generación de inteligencia artificial capaz de diseñar productos físicos y acelerar la innovación industrial.
La carrera por la inteligencia artificial acaba de entrar en una nueva fase. Mientras la mayoría de las grandes tecnológicas compiten por desarrollar asistentes conversacionales y agentes inteligentes, Jeff Bezos ha decidido apostar por un objetivo mucho más ambicioso: crear un Artificial General Engineer, una nueva categoría de inteligencia artificial capaz de transformar la forma en que la humanidad diseña, simula y fabrica productos físicos.
El pasado 11 de junio, su startup Prometheus anunció una ronda de financiación Serie B de 12.000 millones de dólares, elevando su valoración hasta 41.000 millones de dólares y situándose entre las empresas de inteligencia artificial mejor financiadas del mundo. La operación reunió a inversores como JPMorgan Chase, Goldman Sachs, BlackRock, DST Global y Arch Venture Partners, además del propio Bezos.
Más allá del tamaño de la inversión, el anuncio confirma una apuesta estratégica que podría redefinir el futuro de la ingeniería industrial.
Artificial General Engineer: una nueva categoría de inteligencia artificial
Desde la irrupción de ChatGPT, la inteligencia artificial ha demostrado su capacidad para generar texto, imágenes, código y automatizar procesos de conocimiento. Sin embargo, Prometheus plantea un desafío completamente distinto.
En lugar de desarrollar otro gran modelo de lenguaje, Bezos quiere construir un Artificial General Engineer (AGE): un sistema diseñado para colaborar con ingenieros en el desarrollo de productos complejos, desde motores aeronáuticos y vehículos eléctricos hasta semiconductores, robots, medicamentos o infraestructuras críticas.
La diferencia es profunda. Mientras un modelo de lenguaje aprende principalmente de documentos y conversaciones, un Artificial General Engineer debe comprender el comportamiento del mundo físico.
Eso significa integrar conocimientos de ingeniería mecánica, electrónica, termodinámica, dinámica de fluidos, ciencia de materiales, procesos industriales y fabricación avanzada para proponer soluciones técnicamente viables.
El origen de Prometheus
El proyecto nació en noviembre de 2025, cuando Jeff Bezos sorprendió al asumir nuevamente un rol ejecutivo como co-CEO de Prometheus junto a Vik Bajaj, exdirectivo de Verily.
La empresa comenzó con una financiación inicial cercana a 6.200 millones de dólares y reclutó especialistas procedentes de OpenAI, Meta, Google DeepMind y otras compañías líderes en inteligencia artificial.
Durante meses operó prácticamente en silencio, sin página web pública y sin presentar productos comerciales. Su estrategia ha consistido en concentrar recursos en investigación y captación de talento antes de lanzar una oferta al mercado.
De diez años de desarrollo a solo unos meses
Uno de los ejemplos utilizados por Bezos ilustra perfectamente el propósito del proyecto.
Actualmente, conseguir apenas un 10 % más de rendimiento en un motor aeronáutico puede requerir cerca de una década de trabajo debido a la enorme complejidad del proceso de diseño, simulación, validación y certificación.
La misión de Prometheus consiste en reducir ese ciclo mediante inteligencia artificial capaz de:
- generar miles o millones de diseños alternativos;
- ejecutar simulaciones masivas;
- optimizar automáticamente materiales, peso, costes y rendimiento;
- validar digitalmente las mejores opciones antes de fabricar el primer prototipo.
Si esta aproximación tiene éxito, los ciclos tradicionales de innovación podrían reducirse de años a meses.
Una revolución para la producción industrial
El impacto potencial de un Artificial General Engineer trasciende el sector tecnológico.
Las primeras industrias que podrían beneficiarse son:
- Aeroespacial
- Automoción
- Semiconductores
- Robótica
- Energía
- Biotecnología
- Industria farmacéutica
- Fabricación avanzada
- Dispositivos médicos
- Infraestructuras
En todas ellas existe un denominador común: productos extremadamente complejos cuyo desarrollo exige grandes equipos multidisciplinares, costosos prototipos y largos periodos de validación.
La propuesta de Prometheus consiste precisamente en acelerar esa fase crítica mediante modelos capaces de comprender las leyes físicas y optimizar el diseño antes de iniciar la fabricación.
La próxima frontera de la inteligencia artificial
Durante los últimos tres años, la conversación sobre IA ha girado en torno a modelos generativos y agentes inteligentes. Prometheus propone una visión diferente. No pretende sustituir al ingeniero, sino multiplicar su capacidad de innovación.
Si los asistentes de IA revolucionaron el trabajo del conocimiento, el Artificial General Engineer aspira a transformar la economía física, acelerando el desarrollo de productos que hoy requieren años de investigación.
La ronda de financiación anunciada el 11 de junio no representa únicamente una nueva inversión multimillonaria en inteligencia artificial. Marca el inicio de una carrera por redefinir cómo se diseñarán los productos del futuro.
Para los CIO, CTO y responsables de innovación, el mensaje es claro: la próxima gran revolución tecnológica probablemente no ocurra solo en las oficinas o en el software, sino también en los laboratorios, los centros de ingeniería, las plantas industriales y las cadenas globales de fabricación.








