Pablo Gallardo Konczanin e Ismael Gómez han convertido una fricción del sector asegurador en una oportunidad de emprendimiento: digitalizar el parte amistoso de accidentes y construir una plataforma capaz de conectar a conductores, aseguradoras, corredurías y empresas de flotas.
Hay una escena que todavía resulta habitual en las carreteras en España hoy en día: dos vehículos han chocado y sus conductores terminan escribiendo sobre el capó de uno de ellos para completar un parte amistoso en papel.
La imagen contrasta con el nivel de digitalización alcanzado por el sector asegurador. Las compañías cuentan con plataformas para gestionar pólizas, analizar riesgos, tramitar reclamaciones y procesar siniestros. Sin embargo, el primer paso de ese proceso puede seguir dependiendo de un formulario de papel.
Esa paradoja está en el origen de Hechocado.com, una iniciativa de emprendimiento que busca transformar la manera en que los conductores registran un accidente y facilitar la conexión posterior con las compañías aseguradoras.
“¿Cómo es posible que en el siglo XXI estemos todavía rellenando un papel?”, se preguntaron sus fundadores, Pablo Gallardo Konczanin, CEO, e Ismael Gómez, CTO de Hechocado.com. La pregunta parece sencilla, pero apunta a un problema mucho más profundo: la digitalización del seguro puede estar muy avanzada y, aun así, comenzar demasiado tarde.

Pablo Gallardo Konczanin, CEO, e Ismael Gómez, CTO de Hechocado.com.
Una oportunidad escondida en un proceso cotidiano
La experiencia de los fundadores en el mundo asegurador fue determinante para detectar la oportunidad. Después de participar en el desarrollo de aplicaciones de alta de siniestros para grandes compañías, observaron que ese primer proceso era prácticamente igual entre aseguradoras.
El problema, además, tiene una particularidad: en un accidente participan dos conductores y, normalmente, dos compañías diferentes.
“¿No sería mejor una aplicación universal?”, plantea Gallardo.
La propuesta de Hechocado.com parte precisamente de esa idea. En lugar de desarrollar otra aplicación vinculada a una aseguradora concreta, plantea una plataforma independiente que pueda utilizar cualquier conductor, con independencia del vehículo que conduzca o de la compañía con la que esté asegurado.
La propia compañía define actualmente su propuesta como un parte amistoso digital, gratuito para el conductor y accesible desde la web. No requiere instalar una aplicación, crear una cuenta ni recordar contraseñas. El proceso se inicia desde un enlace y se desarrolla acompañado por WhatsApp.
La decisión tecnológica responde a una cuestión de experiencia de usuario. Como explica Ismael Gómez, “no somos una app instalable”. La lógica es que el conductor pueda resolver lo imprescindible en ese momento y continuar posteriormente si necesita interrumpir el proceso.
La tecnología desaparece detrás de la experiencia
El funcionamiento busca reducir al mínimo la fricción. El conductor describe el accidente, incorpora los datos de los vehículos y participantes, verifica la información y puede enviar el parte a su aseguradora. La plataforma resume el proceso en cuatro pasos y plantea una experiencia de unos cinco minutos.
WhatsApp desempeña un papel importante porque permite mantener la continuidad del proceso. El usuario puede empezar el parte, dejarlo temporalmente y retomarlo después desde el enlace recibido.
“La gente quiere darse cuatro datos y me voy”, explica Gómes al describir el comportamiento que tuvieron en cuenta al diseñar el servicio.
Es una decisión interesante desde el punto de vista de la innovación. No se trata de introducir más tecnología en el proceso, sino de hacer que la tecnología resulte prácticamente invisible.
Del conductor al ecosistema asegurador
El proyecto tampoco se limita a sustituir el papel por una pantalla.
Hechocado.com ha desarrollado servicios web para que aseguradoras y otros actores puedan integrar la información generada por la plataforma en sus propios sistemas. El modelo contempla también a corredurías, agentes y empresas de flotas, que pueden convertirse en intermediarios relevantes en la gestión del siniestro.
Aquí aparece una de las claves del emprendimiento: el usuario final no es quien paga por el servicio.
El conductor dispone de la plataforma gratuitamente, mientras que el modelo de negocio se basa en servicios digitales alrededor del parte. Entre ellos, la integración automática de la información en los sistemas de los clientes y la comunicación con el conductor a través del canal de WhatsApp.
Según explican sus fundadores, los datos tampoco se utilizan con fines publicitarios y se mantienen durante el tiempo imprescindible para prestar el servicio.
El resultado es un modelo B2B2C: la experiencia comienza con el conductor, pero el valor empresarial se construye conectando esa interacción con el ecosistema que gestiona posteriormente el siniestro.
Innovar sin intentar cambiarlo todo de golpe
Uno de los aspectos más interesantes de Hechocado.com es su aproximación a la innovación tecnológica.
El sector asegurador maneja sistemas complejos, procesos muy consolidados y arquitecturas que en algunos casos llevan décadas funcionando. La estrategia de la startup no pasa por intentar reemplazar ese ecosistema, sino por incorporar progresivamente una nueva capa digital.
“Ve poco a poco. Itera y consigue hitos poco a poco”, explica Gallardo. Su metáfora es todavía más gráfica: “el elefante hay que comérselo a bocados pequeños”.
La misma filosofía se aplica a la inteligencia artificial. Aunque el equipo ya trabaja en diferentes aplicaciones de IA, no pretende convertirla desde el primer día en el centro de la experiencia.
Entre los casos de uso planteados están la posibilidad de narrar el accidente para que un asistente ayude a completar el parte y la interpretación de fotografías para contribuir a la valoración de los daños.
La lógica es evolucionar desde una digitalización sencilla hacia una gestión progresivamente más inteligente, sin obligar al usuario a dar un salto tecnológico que pueda introducir más fricción precisamente cuando menos la necesita.
La innovación también necesita educación
Hay otro problema que Hechocado.com identifica y que no se resuelve con código: muchos conductores no conocen suficientemente la importancia de completar y firmar una declaración amistosa.
Sus fundadores consideran que la formación debería comenzar incluso antes de que una persona tenga su primer accidente. Por eso, la compañía contempla desarrollar una línea específica de divulgación a través de autoescuelas, además de trabajar con aseguradoras, corredurías y empresas de flotas.
La estrategia tiene lógica. No basta con crear una plataforma de siniestros digitales si el conductor no sabe que existe o no entiende por qué necesita utilizarla.
En este sentido, la compañía está intentando construir dos cosas simultáneamente: una tecnología y un hábito.
Validar la innovación en situaciones reales
El proyecto también ha apostado por validar la herramienta con diferentes actores del ecosistema.
Los peritos participaron desde las primeras etapas del diseño para determinar qué información resultaba necesaria para comprender el accidente y establecer responsabilidades. Las aseguradoras conocieron el sistema antes de su salida a producción y las pruebas con conductores contemplaron diferentes perfiles.
Pero hay una particularidad en este tipo de producto: la verdadera prueba ocurre cuando dos personas acaban de tener un accidente.
Por eso, el equipo considera especialmente valioso el feedback obtenido de usuarios reales. Esas experiencias permiten comprobar cómo responde la plataforma cuando la interacción se produce bajo presión, con dos conductores que necesitan ponerse de acuerdo y resolver el problema con rapidez.
Del parte amistoso a una plataforma de siniestros
La hoja de ruta apunta mucho más allá del actual parte amistoso digital.
Hechocado.com plantea incorporar progresivamente otras tipologías de siniestros de automóvil, como rotura de lunas, asistencia en carretera, daños propios, robo o incendio.
También aparecen oportunidades alrededor del accidente: grúas, talleres, vehículos de sustitución y otros servicios que pueden integrarse en la cadena.
El objetivo es que la plataforma pueda convertirse en una puerta de entrada para la gestión de los siniestros relacionados con el automóvil, independientemente de la aseguradora.
La internacionalización representa otra línea de crecimiento. Una vez consolidado el modelo en España, los fundadores ven posibilidades en otros mercados donde existen procedimientos similares para gestionar accidentes.
El reto de convertir una solución en un estándar
La ambición de Hechocado.com no es solamente digitalizar un documento. Es conseguir que los conductores reconozcan una herramienta universal y sepan que pueden recurrir a ella independientemente del vehículo o aseguradora que intervenga.
Esa universalidad puede ser precisamente una de las mayores oportunidades del proyecto. Pablo Gallardo ha insistido recientemente en que una plataforma se vuelve realmente útil cuando el usuario puede aprender a utilizarla una vez y trasladar ese conocimiento a diferentes vehículos y aseguradoras.
En última instancia, la apuesta de Hechocado.com parte de una idea sencilla: la transformación digital no siempre consiste en añadir tecnología a un proceso. A veces consiste en eliminar una fricción que durante años todos habían asumido como normal.
En este caso, esa fricción tiene la forma de un papel, un bolígrafo y un capó de coche.
Y el proyecto emprendedor consiste en conseguir que, después de un accidente, el primer paso sea mucho más sencillo.







