ESET identificó un nuevo backdoor dirigido a entidades gubernamentales de ocho países y territorios de la región. El 90 % de los objetivos registrados por la compañía entre mediados de 2025 y 2026 se ubicó en América Latina.
América Latina concentra una parte inusual de las operaciones recientes de FamousSparrow, un grupo de ciberespionaje vinculado a China. Según una investigación de ESET publicada en septiembre de 2026, el 90 % de los objetivos registrados en la telemetría de la compañía entre mediados de 2025 y 2026 se encontraba en la región. La campaña incorpora una nueva herramienta maliciosa, denominada SparroWocky, diseñada para mantener el acceso a sistemas comprometidos y dificultar su detección.
ESET identificó el despliegue de esta herramienta contra entidades gubernamentales de Argentina, Ecuador, Guatemala, Honduras, Panamá, Perú, Puerto Rico y Venezuela. La actividad con SparroWocky se observó desde agosto de 2025, dentro de una tendencia regional que habría comenzado, como mínimo, un mes antes.
FamousSparrow está activo al menos desde 2019. Aunque inicialmente fue conocido por atacar hoteles, posteriormente amplió sus objetivos a gobiernos, organizaciones internacionales, asociaciones comerciales, empresas de ingeniería y estudios jurídicos. El actual foco latinoamericano representa un cambio respecto a su actividad internacional anterior.
Un posible componente geopolítico
Los investigadores de ESET consideran que la concentración de objetivos podría estar relacionada con la competencia estratégica entre Estados Unidos y China en América Latina. Según su análisis, el grupo podría buscar información que ayude a anticipar las decisiones de gobiernos locales sobre intereses chinos en sectores como energía, minería y telecomunicaciones.
La compañía aclara que todavía no puede determinar si esta orientación responde a una directriz geográfica formal o a una prioridad temporal derivada de las circunstancias políticas. Entre los casos observados figura una entidad panameña relacionada con la disputa comercial sobre dos puertos situados en el área del canal, anteriormente operados por una empresa con sede en China. ESET plantea que el interés podría estar relacionado con las decisiones de las autoridades sobre este asunto, aunque no presenta esa motivación como un hecho confirmado.
SparroWocky incorpora técnicas avanzadas de evasión
El principal hallazgo técnico es SparroWocky, un backdoor personalizado desarrollado en C++ que reemplaza progresivamente a SparrowDoor como herramienta principal del grupo. Su arquitectura modular permite integrar código y ampliar sus capacidades operativas.
Según ESET, el malware manipula estructuras de bajo nivel en memoria y modifica código durante la ejecución para dificultar su detección. También puede cargar y ejecutar Beacon Object Files (BOF), componentes utilizados en herramientas de pruebas de penetración y operaciones de red teaming.
Estas capacidades refuerzan la necesidad de que los equipos defensivos no dependan exclusivamente de firmas conocidas para detectar amenazas. La supervisión de comportamientos anómalos, la investigación de posibles intrusiones y la capacidad de responder ante accesos no autorizados son elementos relevantes para reducir el tiempo de permanencia de un atacante en una red.
El desafío para los responsables de TI
La campaña recuerda que los sistemas gubernamentales pueden ser objetivos de operaciones de inteligencia de largo plazo, en las que el propósito no es interrumpir servicios de inmediato, sino obtener acceso persistente y recopilar información.
Para los responsables de TI y ciberseguridad, la prioridad es mantener controles de acceso sólidos, vigilar la actividad de los sistemas, revisar los mecanismos de detección y respuesta y evaluar continuamente la exposición de las infraestructuras críticas.
La investigación no confirma el alcance de posibles compromisos ni la cantidad de información obtenida en cada país. Sí documenta una concentración regional poco habitual y la utilización de una herramienta con técnicas avanzadas de evasión. En un escenario de competencia geopolítica, estos indicios refuerzan la importancia de tratar el ciberespionaje como un riesgo estratégico para las instituciones latinoamericanas.







