Bancos, fintech y compañías de pagos están pasando del debate sobre el potencial de las stablecoins a la construcción de infraestructuras para utilizarlas en transferencias, remesas y liquidación de activos.
Las stablecoins están entrando en una nueva etapa. Lo que durante años estuvo asociado principalmente al ecosistema cripto comienza a convertirse en un componente que bancos, fintech y compañías de pagos están explorando para transformar las transferencias internacionales y la liquidación de activos.
Esta evolución será uno de los temas centrales de MERGE Madrid 2026, que reunirá del 27 al 29 de octubre a más de 3.000 asistentes y 250 ponentes en la Bolsa de Madrid y el Palacio de Cibeles. El encuentro pondrá especial atención en la conexión financiera entre Europa y Latinoamérica.
De experimentar con stablecoins a construirlas
La participación de entidades como BBVA, Santander, Trade Republic y Western Union muestra hasta qué punto la conversación está cambiando.
BBVA forma parte de Qivalis, una alianza de 37 instituciones financieras de 15 países europeos que trabaja en una stablecoin denominada en euros. El proyecto busca facilitar pagos y transferencias disponibles las 24 horas y la liquidación de activos digitales dentro de un entorno regulado, con lanzamiento comercial previsto para la segunda mitad de 2026, sujeto a autorización.
Santander, por su parte, participa junto con otras grandes entidades internacionales en una iniciativa para explorar dinero digital respaldado uno a uno por reservas y disponible sobre blockchains públicas. El proyecto contempla monedas vinculadas a divisas del G7.
“Por primera vez, los bancos, las fintech y las grandes compañías de pagos no vienen a debatir si las stablecoins tendrán un papel en el sistema financiero, sino a explicar cómo las están construyendo e integrando y qué problemas concretos quieren resolver con ellas. MERGE Madrid será el lugar donde podremos comparar estos modelos y entender qué forma adoptará el dinero digital en Europa y Latinoamérica”, explica Paula Pascual, fundadora de MERGE.
El caso latinoamericano: pagos y remesas
La dimensión regional adquiere especial relevancia con Western Union, que presentará USDPT, su stablecoin denominada en dólares y emitida por Anchorage Digital Bank sobre Solana.
La compañía busca integrarla en su Digital Asset Network para conectar dinero digital con usos concretos: transferencias disponibles las 24 horas, pagos y conversión a moneda local a través de su red internacional.
Para América Latina, donde las remesas y los pagos transfronterizos tienen un peso significativo, este modelo plantea una cuestión relevante: las stablecoins podrían integrarse con infraestructuras financieras existentes en lugar de operar como sistemas paralelos.
La batalla será por la infraestructura
El debate ya no se limita a determinar si las stablecoins tendrán un papel en las finanzas. El foco comienza a trasladarse hacia cuestiones mucho más concretas: quién las emite, cómo se respaldan las reservas, qué garantías reciben los usuarios y cómo conviven con los depósitos bancarios y otras formas de dinero digital.
La regulación europea bajo MiCA aporta además un marco para este desarrollo.
MERGE Madrid mostrará así una transición significativa: de las stablecoins como activo digital a las stablecoins como infraestructura financiera. La conexión entre Europa y Latinoamérica puede convertirse en uno de los escenarios donde esa transformación se haga más visible.








