La plataforma de inteligencia artificial se posiciona como un referente en la resolución de dudas técnicas y científicas a nivel regional.
La digitalización de la divulgación científica ha encontrado un catalizador eficiente en el chatbot de ChileBio, que en el último año ha logrado consolidar su rol como plataforma de consulta esencial. Con un registro superior a las 1,000 conversaciones y un flujo acumulado de 6,700 mensajes, esta herramienta ha logrado democratizar el acceso a información técnica basada en evidencia científica. La adopción de esta tecnología por parte de estudiantes y docentes evidencia una necesidad insatisfecha de canales de comunicación directos y precisos en el ámbito de la biotecnología agrícola, la edición genética y los organismos genéticamente modificados (OGM).
El éxito de la plataforma se refleja en un índice de satisfacción del 88% entre los usuarios. Este indicador no solo valida la utilidad de la información proporcionada, sino también la eficiencia de la interfaz para procesar consultas complejas sin la intervención humana constante. Lo que hace que este despliegue tecnológico sea particularmente relevante es su alcance geográfico. Aproximadamente dos tercios de las consultas provienen de fuera de Chile, expandiendo la influencia de ChileBio hacia mercados clave como México, Argentina, Perú, Colombia y España. Esta penetración internacional confirma que la demanda por conocimiento científico estructurado y verificado carece de fronteras físicas.
La estructura de consulta del asistente virtual está diseñada para desmitificar áreas tecnológicas complejas. Al interactuar con el bot, los usuarios acceden a una base de conocimientos que prioriza la evidencia sobre la especulación, un factor crítico cuando se trata de temas que a menudo están sujetos a debates públicos polarizados, como es el caso de la biotecnología aplicada a la agricultura. La capacidad del bot para resolver dudas sobre la edición genética permite que una audiencia más amplia —desde el ámbito educativo hasta el profesional— comprenda las implicaciones y los fundamentos de estas tecnologías.
El interés creciente por información basada en evidencia sugiere que las herramientas de IA, cuando son alimentadas con datos curados y científicos, pueden combatir eficazmente la desinformación. La eficiencia operativa del chatbot de ChileBio demuestra que la escala no es un impedimento para la calidad de la divulgación, siempre que el sistema esté correctamente parametrizado para responder a consultas específicas con rigor técnico. A medida que el servicio continúa expandiéndose, su potencial para influir en la percepción pública y en la educación científica a nivel hispanohablante sigue en ascenso, estableciendo un estándar sobre cómo las organizaciones de investigación deben interactuar con sus comunidades en la era digital.







