El país báltico prepara un sistema de permisos limitados y revocables para que asistentes digitales puedan consultar datos financieros y sanitarios y, en una fase posterior, pagar facturas. Las primeras pruebas piloto están previstas para diciembre.
Estonia prepara un sistema para que los agentes de inteligencia artificial puedan realizar determinadas gestiones bancarias y administrativas en nombre de los ciudadanos sin necesidad de que estos intervengan en cada paso. La iniciativa contempla el acceso autorizado a información financiera y sanitaria y, en una fase posterior, la posibilidad de pagar facturas dentro de límites previamente establecidos.
El proyecto, coordinado en el marco del programa gubernamental e-Residency, se encuentra en fase de desarrollo técnico y análisis jurídico. El calendario contempla realizar las primeras pruebas piloto con socios seleccionados en diciembre de 2026, después de avanzar en la definición de los mecanismos de identificación, autorización y control de los agentes.
La propuesta busca extender las posibilidades de la administración digital estonia a un escenario en el que los sistemas de IA no solo proporcionen información, sino que también puedan ejecutar acciones concretas en nombre de una persona. Para ello, el modelo prevé permisos específicos y revocables, con responsabilidad humana sobre las actuaciones realizadas.
Un sistema de identidad y permisos para agentes autónomos
Una de las piezas centrales del proyecto es un mecanismo de identificación denominado provisionalmente «gemelo digital» o «clon digital». Su función será vincular a una persona con uno o varios agentes autorizados para actuar en su nombre mediante identificadores registrados en los sistemas del Estado.
Cada ciudadano podrá disponer de distintos identificadores y asignar permisos diferenciados a los agentes que utilice. De esta forma, las administraciones y los proveedores de servicios podrán verificar si una operación corresponde a una persona o a un sistema automatizado, comprobar qué autorizaciones tiene y confirmar que siguen vigentes.
El modelo contempla dos niveles de control: las restricciones que establezca el usuario en las herramientas que emplee y las autorizaciones que gestionen los proveedores de servicios para cada operación.
La responsabilidad seguirá recayendo sobre la persona que haya autorizado al agente. Los permisos serán limitados y podrán revocarse, con el objetivo de evitar que la automatización implique conceder acceso ilimitado a los servicios digitales.
De las consultas médicas al pago de facturas
Entre los casos de uso que se estudian figuran la elaboración de resúmenes de resultados de pruebas médicas y el análisis de movimientos de cuentas bancarias. En una fase posterior, los agentes podrían realizar pagos de facturas, siempre que dispongan de autorización para hacerlo y respeten un importe máximo establecido previamente.
El propósito es reducir la necesidad de que el ciudadano se identifique, confirme o firme digitalmente cada paso cuando la operación esté comprendida dentro de los permisos concedidos.
Sin embargo, estas funcionalidades todavía están sujetas a los trabajos técnicos y jurídicos en curso. Los responsables del proyecto deben definir cómo se identificarán los agentes, cómo se validarán sus autorizaciones y qué mecanismos permitirán supervisar sus actuaciones.
La Autoridad de Sistemas de Información de Estonia (RIA) participa en el desarrollo técnico, junto con organismos públicos, entidades financieras y proveedores tecnológicos. Entre los participantes figuran también SMIT, la administración tributaria estonia (MTA) y SK ID Solutions, en una iniciativa coordinada en colaboración con Eesti.ai y el programa e-Residency.
Estonia quiere atraer empresas que utilicen agentes de IA
La iniciativa también responde a una estrategia económica: aprovechar la infraestructura digital del país para atraer empresas que incorporen agentes de inteligencia artificial a sus operaciones.
La automatización podría facilitar la gestión de negocios con equipos reducidos y reducir el tiempo dedicado a tareas administrativas. El proyecto busca, además, favorecer el desarrollo de proveedores de servicios financieros, contables, jurídicos y tecnológicos vinculados a este nuevo modelo de actividad.
En ese contexto, Estonia quiere ampliar las posibilidades de e-Residency, el programa que desde 2014 permite a emprendedores de otros países acceder a una identidad digital para constituir y gestionar empresas en Estonia sin trasladar allí su residencia física.
Según los datos facilitados por el programa, e-Residency ha proporcionado identidad digital a 144.000 personas y ha facilitado la creación de más de 44.000 empresas.
España ocupa la cuarta posición mundial por número de compañías constituidas a través del programa, con cerca de 4.000 empresas. También es el mercado en el que más está creciendo el número de solicitudes, según la información difundida por e-Residency.
“Contar con la mayor base de empresas del programa en España refleja la vocación internacional de sus fundadores y su deseo de gestionar sus empresas con independencia de su ubicación”, explica Guillermo Chávez, responsable de mercados en español de e-Residency.
Un ejemplo de este ecosistema es GrouHub OÜ, empresa fundada por Manuel Schutte, emprendedor de doble nacionalidad española y mexicana, y Federico Pirola, emprendedor italiano. La compañía ofrece servicios de apoyo a empresarios internacionales de más de 50 países que utilizan e-Residency.
Valencia Digital Summit, punto de encuentro con el ecosistema español
El anuncio coincide con la participación conjunta de e-Residency y Business Tallinn, la agencia de desarrollo económico e innovación de la capital estonia, en Valencia Digital Summit, celebrado los días 21 y 22 de octubre.
La delegación busca estrechar las relaciones entre los ecosistemas emprendedores de Estonia y España, promover alianzas internacionales y presentar las oportunidades del país báltico para desarrollar negocios digitales.
La presencia estonia se produce mientras el proyecto de agentes autónomos continúa definiendo sus condiciones de funcionamiento. Las pruebas previstas para diciembre permitirán avanzar en la evaluación de un modelo que aspira a combinar la automatización de gestiones con mecanismos verificables de identidad, autorización y responsabilidad humana.
Su evolución será relevante para las empresas que buscan incorporar agentes de IA a procesos operativos, especialmente en actividades que requieren acceso a información financiera, sanitaria o administrativa. Por ahora, el alcance definitivo de las primeras pruebas y los casos de uso que incluirán todavía no se han concretado.







