Array of Things es el nombre del proyecto bajo el que el departamento de tecnología local y la Universidad de Chicago instalarán sensores -de temperatura, movimiento, vibración y otros- en sus estructuras y calles con el objetivo medir lo que sucede en el ambiente y convertirlo en información útil.
En los próximos 2 años, la ‘Ciudad de los Vientos’ sumará 500 sensores en toda su superficie, que trabajarán en conjunto con la red de 600 sets de datos abiertos de distintos servicios públicos con que ya cuenta, y la red WiFi gratuita de la ciudad, con la que se controlan servicios como el tránsito y las alertas de seguridad.
Aunque el proyecto Array of Things está todavía a unos meses de distancia, Chicago ya opera muchos de sus servicios online como el alumbrado público y la recolección de basura.
Basta con mirar como cada uno de los semáforos cuenta con sensores conectados a la red inalámbrica de la ciudad, con la que se gestiona el tránsito desde una oficina y se recolectan y analizan datos de afluencia para prevenir congestiones. Las luces LED de cada poste también se controlan vía Internet y generan 50 % de ahorro energético a la ciudad.
Los sensores en los botes de basura detectan cuando estos se llenan y mandan una notificación a la central de servicios sanitarios para que un camión pase a recolectar la basura. Las bicicletas también se monitorean con chips y la seguridad
Sin embargo, no toda la innovación es iniciativa gubernamental, ya que autoridades del gobierno reconocen que la idea es lograr que todos los datos sean abiertos y públicos para que cualquier persona pueda desarrollar aplicaciones y servicios online a partir de ellos.