Solo el 14% de las organizaciones alcanza la madurez necesaria para escalar sus proyectos de inteligencia artificial de forma exitosa.
La adopción de estrategias de datos avanzadas se ha convertido en el eje central de la competitividad empresarial. NTT Data, referente en servicios digitales y análisis de datos, ha publicado recientemente su informe sobre la Innovación impulsada por la nube en la era de la IA. Este documento arroja una conclusión preocupante para los directores de tecnología: a pesar de casi dos décadas de experiencia industrial en computación en la nube, la innovación en la nube sigue siendo un terreno dominado por la inmadurez operativa.
El cuello de botella de la madurez tecnológica
Según los datos presentados, solo el 14% de las organizaciones evaluadas ha logrado consolidar un nivel de madurez que les permita sostener proyectos de IA generativa y analítica avanzada sin comprometer la estabilidad del negocio. Para el resto, la brecha entre la ambición digital y la realidad infraestructural es cada vez mayor. Muchos ejecutivos han asumido que el despliegue de recursos en la nube es suficiente para garantizar la agilidad, pero este informe desmiente dicha premisa: sin una arquitectura de datos bien estructurada, la nube es poco más que un repositorio costoso y difícil de gobernar.
La innovación en la nube requiere una orquestación que va más allá de la migración de servidores. Implica la adopción de prácticas de ingeniería de datos, seguridad inmutable y, sobre todo, una cultura que fomente la experimentación rápida. El informe de NTT Data subraya que las empresas atrapadas en niveles intermedios de adopción suelen gastar hasta el 60% de su tiempo en tareas de mantenimiento, dejando poco espacio para el desarrollo de productos que realmente aporten valor al cliente final.
“La IA está acelerando más rápido que la madurez cloud de las empresas”, afirmó Charlie Li, presidente y responsable global de Cloud y Seguridad de NTT DATA, Inc. “El cloud ha superado ampliamente su rol como infraestructura y hoy es la capa de ejecución de la IA. Las organizaciones que no evolucionen sus bases cloud corren el riesgo de limitar el crecimiento y el valor de sus inversiones en IA. Nuestros clientes que están logrando resultados tratan el cloud como un generador de valor, no como una iniciativa tecnológica”.
IA y el futuro de la infraestructura
Para que las ambiciones de inteligencia artificial dejen de ser simples pruebas de concepto y se conviertan en motores de ingresos, es necesario revaluar la gestión del stack tecnológico. Las organizaciones que lideran el mercado no solo utilizan la nube, sino que la optimizan constantemente, alineando sus cargas de trabajo con los servicios que ofrecen mayor eficiencia operativa. La capacidad de escalar no reside en la cantidad de recursos contratados, sino en la calidad de la integración entre las herramientas de gestión de datos y los modelos de lenguaje o predicción que la empresa desea implementar.
El llamado a la acción es claro: es momento de auditar la infraestructura interna. La falta de madurez no es un problema que se resuelva únicamente con mayor inversión; es un desafío de arquitectura y estrategia. Las empresas deben priorizar el cierre de esta brecha para no quedar fuera de la nueva economía algorítmica, donde la agilidad técnica es el único determinante de la supervivencia a largo plazo.
Seis nuevas reglas para generar valor con cloud en la era de la IA
NTT DATA identifica seis reglas que las organizaciones deben adoptar para convertir el cloud en un motor estratégico de valor:
- Las estrategias de cloud y de IA deben diseñarse en paralelo. La demanda de IA está creciendo, pero el alineamiento sigue siendo desigual. Los CAIO tienen un 22% más de probabilidades que los CIO y CTO de afirmar que la IA aumenta las necesidades de inversión en cloud. Además, la IA se menciona como la principal brecha de habilidades relacionadas con cloud.
- Las decisiones de arquitectura cloud pueden determinar el éxito o el fracaso. Como las decisiones de implementación en cloud influyen directamente en los resultados, las organizaciones adoptan cada vez más una combinación de modelos de cloud pública, privada, híbrida y soberana. Casi todas prevén un crecimiento de la cloud privada, y se proyecta que la adopción de cloud soberana aumente un 50% en dos años.
- Aprovecha las aplicaciones modernas para redefinir la creación de valor de negocio. Aunque existe un amplio consenso sobre el papel del cloud como motor de innovación, la mitad de las organizaciones afirma que las aplicaciones y plataformas de datos heredadas están frenando ese potencial. La modernización es la principal prioridad para los próximos dos años.
- Adoptar una estrategia basada en plataformas se ha vuelto imprescindible. En un contexto de inversiones estancadas y entornos cada vez más complejos, más de la mitad de las organizaciones señala desafíos en la gestión de costos de cloud y prevé que las plataformas cloud totalmente gestionadas se tripliquen.
- Actualiza los indicadores clave de rendimiento de tu transición a cloud. Aunque la IA es clave para ayudar a las organizaciones a pasar de métricas técnicas a métricas de negocio en sus iniciativas de cloud, su adopción sigue siendo desigual. El 47% de los líderes en cloud utilizó IA en su último proyecto de migración a cloud, frente al 35% del resto de las organizaciones.
- Céntrate en lo fundamental para garantizar la seguridad en cloud. La seguridad es la principal prioridad de inversión en cloud, pero la confianza sigue siendo desigual: el 68% de los líderes tiene un alto nivel de confianza, frente al 36% del resto. Los líderes también tienen muchas más probabilidades de definir roles y responsabilidades claros, respaldados por auditorías periódicas, lo que refuerza la importancia de los fundamentos a medida que los ecosistemas tecnológicos se vuelven más complejos.







