El informe de Capgemini revela un crecimiento récord en la población millonaria gracias a la IA. ¿Cómo se transforma la gestión patrimonial?
El informe sobre la riqueza mundial 2026, elaborado por el Instituto de Investigación de Capgemini, revela un dato revelador: la población mundial de millonarios ha crecido en casi 2 millones en 2025, impulsada en gran medida por los mercados bursátiles y el repunte tecnológico relacionado con la inteligencia artificial. Este crecimiento del 8,7% en la riqueza global, hasta los 98,3 billones de dólares, marca un punto de inflexión donde la tecnología no solo redefine los negocios, sino que reorganiza la distribución de capital.
La democratización del acceso a activos
Uno de los hallazgos más interesantes para los directivos del sector financiero es la diversificación de las relaciones. Los individuos con alto patrimonio (conocidos como high-net-worth individuals, HNWI) ya no confían sus activos a una sola firma; el 88% trabaja con múltiples proveedores para acceder a inversiones alternativas y mejores oportunidades. Esta fragmentación es un desafío para la banca tradicional, que ve cómo plataformas de WealthTech y single-family offices capturan cuota de mercado.
La IA aparece aquí no como un reemplazo del asesor, sino como un elemento de “inteligencia aumentada”. Tres de cada cuatro asesores financieros exigen que la IA automatice las tareas operativas —que hoy consumen el 41% de su tiempo— para centrarse en la gestión de relaciones.
El reto operativo: ¿visión unificada o fragmentación?
El informe destaca que el 60% de los ejecutivos de gestión patrimonial carece de una visión unificada del cliente, resultando en procesos duplicados y una experiencia de usuario que el 42% de los HNWI califica de deficiente al tener que repetir sus preferencias en múltiples ocasiones. Para los líderes de tecnología en este sector, la hoja de ruta es clara:
- Ecosistemas integrados: Superar la segmentación basada únicamente en activos y pasar a una segmentación basada en señales conductuales.
- Personalización a escala: Utilizar la IA para capturar matices conductuales que las firmas tradicionales han ignorado.
El capital está fluyendo hacia donde la experiencia es más personalizada y eficiente. Las firmas que no logren integrar la inteligencia aumentada para cerrar la brecha operativa quedarán fuera de la próxima era de la gestión patrimonial.








