La firma española fortalece alianzas en Lima para impulsar autenticación biométrica sin contraseñas en sectores críticos.
La identidad digital se está convirtiendo en el nuevo perímetro crítico de la ciberseguridad. Ya no se trata únicamente de proteger redes, endpoints o aplicaciones. El verdadero objetivo de los ciberdelincuentes comienza a concentrarse en algo más sensible: la validación de identidad.
Ese cambio explica el movimiento de B-FY en Perú. La compañía española especializada en autenticación biométrica descentralizada reforzó su presencia en el mercado peruano tras una semana de actividades comerciales en Lima junto a Techcore Solutions y FOUR1 SAC, dos socios estratégicos enfocados en infraestructura digital y protección de entornos críticos.
La agenda incluyó reuniones ejecutivas, encuentros comerciales y un after-work que reunió a más de 34 profesionales de 25 empresas, abriendo oportunidades para futuros proyectos piloto en sectores estratégicos del país.
Pero más allá de la actividad comercial, el movimiento expone una realidad más profunda: América Latina se está convirtiendo en uno de los escenarios más tensionados en materia de fraude digital, phishing avanzado y robo de identidad.
Autenticación biométrica descentralizada frente al auge del phishing con IA
Los datos citados por B-FY revelan la magnitud del problema. El 62% de los ciberataques registrados en Perú durante 2025 tuvo origen en campañas de phishing, mientras que las organizaciones peruanas enfrentan un promedio de 8.818 ataques semanales, por encima de la media global.
La presión aumenta todavía más con la inteligencia artificial.
Según el Microsoft Digital Defense Report 2025, el phishing impulsado por IA ya es tres veces más efectivo que los ataques tradicionales, mientras que el uso de deepfakes para evadir sistemas de verificación creció un 195% a nivel mundial.
Ese contexto redefine las prioridades de seguridad empresarial.
Durante años, gran parte de la estrategia de ciberseguridad se enfocó en proteger infraestructuras y controlar accesos mediante contraseñas, tokens o autenticación multifactor convencional. El problema es que muchas de esas capas comienzan a mostrar limitaciones frente a ataques asistidos por IA capaces de simular identidades, manipular voz o replicar rostros con alta precisión.
Ahí es donde B-FY intenta diferenciarse.
La compañía promueve un modelo passwordless by design que vincula la identidad física real del usuario con operaciones digitales o presenciales sin almacenar datos biométricos en servidores centralizados. Su arquitectura de autenticación en tres capas busca reducir exposición frente a phishing avanzado, vishing asistido por IA, account takeover y ataques basados en deepfakes.
Perú emerge como laboratorio de identidad digital segura
La apuesta de B-FY también revela algo más estratégico: Perú comienza a posicionarse como un mercado prioritario para tecnologías de identidad digital y autenticación avanzada en América Latina.
No es casual.
Sectores como banca, telecomunicaciones, energía y administración pública enfrentan una presión creciente para reducir fraude, proteger credenciales y simplificar la experiencia de usuario sin incrementar fricción operativa.
El modelo Authentication as a Service (AaaS) impulsado junto a Techcore Solutions y FOUR1 SAC apunta precisamente a esa necesidad. La idea es ofrecer autenticación biométrica segura como servicio gestionado, acelerando implementación sin exigir desarrollos complejos internos.
Fernando Ramos, director comercial regional de Techcore Solutions, afirmó que las organizaciones necesitan modelos preparados para enfrentar amenazas digitales cada vez más sofisticadas mientras mejoran la experiencia de acceso de los usuarios.
Por su parte, José Antonio Olivera, gerente general de FOUR1 SAC, destacó la necesidad de construir un modelo de ciberseguridad más humano y alineado con los desafíos reales que enfrentan las organizaciones latinoamericanas.
El discurso refleja un cambio de fondo dentro del mercado de ciberseguridad regional.
La conversación ya no gira únicamente alrededor de protección tecnológica. Empieza a centrarse en confianza digital, validación de identidad y experiencia segura sin fricción.
Para 2026, B-FY planea consolidar las primeras implementaciones en Perú y extender el modelo hacia otros mercados latinoamericanos mediante pruebas de concepto y casos de uso específicos.
La pregunta ya no es si las organizaciones migrarán hacia modelos passwordless.
La verdadera discusión es cuánto tiempo podrán seguir dependiendo de sistemas diseñados para una era anterior a la inteligencia artificial generativa.







