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La data puede valer más que la empresa

Los CIO inadvertidamente han terminado por ser los custodios del activo más valioso de la empresa: la data.

Por Laszlo Beke, Presidente de Bekesantos.
Sin embargo, la mayoría de las empresas y sus directivos aun valorizan la data de acuerdo a las anticuadas regulaciones contables existentes. En lugar de ello, les convendría tener conciencia proactiva de las contemporáneas fuerzas de mercado, el arte-de-lo-posible con la data y del enorme interés y reconocimiento de los inversionistas hacia las empresas expertas en el manejo de su información crítica
Recientemente, las aerolíneas United Airlines y American Airlines, empresas en serios problemas financieros a causa de la pandemia, obtuvieron préstamos por miles de millones de dólares usando como colateral los programas de lealtad de clientes, MileagePlus y AAdvantage, respectivamente.
Los avalúos de terceros indicaron que su datos almacenados valían de dos a tres veces más que el propio valor mercado de las empresas. La data de los clientes de United se avalúo en US$20.000 millones cuando su capitalización de mercado era US$9.000 millones. En el caso de American la valorización de la data se determinó como mínimo en US$19.500 llegando hasta la sorprendente cifra de US$31.500, cuando su capitalización de mercado estaba en el orden de UDS$8.000 millones.

En situaciones previas, cuando los inversionistas fueron a comprar los remanentes de Sports Authority y Radio Shack, los oferentes más fuertes no estaban interesados en su inventario de productos, sino en la data de clientes. También en el proceso de bancarrota del casino Caesar, los acreedores recuperaron más de US$1.000 millones a través del programa de lealtad Total Rewards, cifra mayor que cualquier otra propiedad del grupo.

Se trata de una tendencia, donde empresas de la era pre-digital se han visto obligadas a valorar y apalancar su data en nuevas formas, pero solamente después que se encontraron en serios problemas. United Airlines y American Airlines tuvieron la suerte de no tener que llegar al punto de no retorno. Esa conciencia del valor de la data y del potencial de convertirlo en liquidez les permitió usar la data como colateral, una opción que hace pocos años no tuvieron ni Sports Authority ni Radio Shack.

Los inversionistas si entienden de data

Todavía los datos no aparecen valorizados en los balances de las empresas y la razón (o excusa) reside en un conjunto de estándares contables con sus raíces en la era de la Gran Depresión. Las reglas contables generalmente no permiten a las empresas reconocer y reportar el valor de su data. En la época previa a la digital, toda la data, bien sea en la forma de libros, revistas, hojas de cálculo, incluso las tarjetas perforadas era de naturaleza física. En esta época de Transformación Digital las prácticas contables “modernas” siguen apegadas al modelo físico.

Donde los contadores son pragmáticos, los inversionistas son oportunistas. Los inversionistas en su búsqueda de la ventaja competitiva han comenzado a favorecer a los negocios digitales, a los ricos en data e incluso a los expertos en manejo de data. No lo han solamente por el hecho de su potencial de rápido crecimiento, sino también por la data misma. Cuando Microsoft pagó US$26.000 millones por LinkedIn no lo hizo por su anticuado app o por el hardware donde este reside. Igual ocurrió cuando Facebook desembolsó US$22.000 millones por WhatsApp.

Si bien es cierto que algunos expertos consideraron que estos precios estratosféricos era para “obtener sus clientes”, los negocios que puedan generar los clientes y su lealtad debe ser ganados y no se puede comprar. Asimismo, los clientes tampoco pueden ser considerados activos, ya que las personas no pueden ser compradas ni controladas. Por otro lado, la data de los clientes – incluyendo transacciones, interacciones y perfiles – si puede ser controlada y vendida, por supuesto dentro de las regulaciones existentes. Por ello, la data se convierte en un activo clave para adquisiciones corporativas.

Esta preferencia y valoración de la data es válida para el mercado en general. Un estudio reciente, realizado por Gartner, detectó que en promedio el ratio de valor de mercado al costo por reemplazo de activos tangibles (conocido como el q de Tobin), incluso para empresas pre-digitales es dos veces mayor para aquellas que demuestran comprensión y experiencia digital.

El caso para el avalúo proactivo de data

Sabemos que no se puede administrar o controlar aquello que no se conoce y eso aplica a la falta de monetización de la data. La no valorización real y potencial de la data de la empresa puede llevar a autocomplacencia en la forma es que se le gobierna, integra y se hace asequible. Esto a su vez disminuye la habilidad para generar beneficios económicos de dicha data. Los ejemplos arriba mencionados son buenas lecciones para revertir esa situación. Avaluar la data, antes que los acreedores obliguen a que se realice, puede permitir identificar y generar flujos de valor nuevos e innovadores que ayuden a la empresa en un futuro.

Se hace referencia al artículo Your Company’s Data May Be Worth More Than Your Company. También aparece en mi blog https://bit.ly/3hYVyys.
 

Entusiasta seguidor de la tecnología y las innovaciones que cambian el mundo. Director Editorial y COO en The HAP Group.