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¿Cómo enfrentar los efectos del COVID-19 con inteligencia operativa?

El valor de la inteligencia operativa depende de la capacidad de anticipar mantenimientos reactivos en la infraestructura, imponiendo un modelo de seguimiento a las condiciones de producción basado en datos.

El COVID-19 y su propagación dejará afectaciones económicas alrededor del planeta, la primera prueba de ello es la contracción de la economía en China, que durante el primer trimestre de este año y debido a la pandemia tuvo una caída de 6.8% de acuerdo con la Oficina Nacional de Estadística de ese país.

Ante los efectos financieros del COVID-19 y sobre los posibles escenarios en la industria, las empresas requieren de respuestas efectivas, así como de estrategias que les ayuden a contrarrestar posibles pérdidas de forma proactiva, en lugar de tomar decisiones reactivas a esos escenarios.

Por ejemplo, las compañías pueden, a través de los datos históricos e inteligencia operativa, tomar decisiones y generar ahorros importantes de tiempo y dinero ante este contexto tan complejo.

Para ello se requiere, además de dispositivos conectados al Internet Industrial de las Cosas (IIoT) como sensores y equipos en las instalaciones, de un software de inteligencia operativa que permite a las empresas recolectar, analizar, visualizar y compartir grandes cantidades de datos históricos con gran exactitud, provenientes de diversas fuentes de datos.

Ahorros, la mejor respuesta ante panoramas negativos

Una de las principales maneras de contrarrestar los efectos económicos de la pandemia es generar ahorros operativos de cara a consecuencias negativas como el cierre de plantas, una baja en la demanda y en la actividad económica, posibles caídas en los precios de los productos, entre otros escenarios. De acuerdo con el Consejo Nacional de la Industria Maquiladora y Manufacturera de Exportación (Index), el 19% de las empresas del sector manufacturero en México han tenido paros técnicos en sus plantas por la falta de suministro proveniente de Asia.

¿Cómo generar ahorros? Una forma de hacerlo es anticipándose a posibles fallas, realizar revisiones y anticiparse a ellas a través de una estrategia de mantenimiento basado en la condición, en vez de realizar mantenimientos reactivos que pueden significar, además de un paro no deseado, pérdidas económicas y daño en los equipos. Para lograrlo se requiere una plataforma que brinde visualización en tiempo real de los datos que se generan; tras ser analizada, esta se convertirá en información de valor. A través de la inteligencia operativa se puede detectar el desgaste de activos clave y por lo tanto programar su reemplazo o su mantenimiento.

En el caso de  la empresa Kimball Electronics, firma de manufactura y ensamble de placas de circuitos y subconjuntos electrónicos, utilizó PI System para diagnosticar fallas en sus operaciones diarias. Hacerlo, además de permitirles descubrir errores frecuentes que anteriormente no eran notables hasta que generaban pérdidas de materiales durante la producción, les ayudó a ahorrar tiempo de producción y un estimado en ahorro de 100 mil dólares durante el primer año.

Ante un escenario adverso, consolidar datos

Un aspecto fundamental para tomar decisiones más asertivas es contar con una infraestructura de datos que genere visibilidad en una sola plataforma en lugar de tener la información dispersa en múltiples sistemas. Esto puede presentarse en empresas con presencia en diversos países, donde los sistemas y las fuentes de información pueden variar por región.

Tener todos esos datos en una sola plataforma ayudará a que el personal de las compañías tenga una visión completa de sus plantas a pesar de tener múltiples equipos y activos que generan información, ya que tendrían una sola vista consolidada de todas sus operaciones pese a que las fuentes sean distintas.

Por ejemplo, OSIsoft señala que una empresa farmacéutica de EEUU recibió una notificación sobre una falla que afectaba la calidad de uno de sus productos más vendidos. La fabricación de ese medicamento consistía en tres etapas: producción del polímero, los estudios y trabajos con el ingrediente activo y la elaboración del medicamento final.

Al utilizar PI System, la empresa encontró que el problema radicaba en que los datos de los tres pasos del proceso de producción de ese fármaco estaban dispersos y provenían de diferentes partes del mundo. Además de eso, mucha de esa información aún estaba en papel y no en archivos digitales. Lo anterior ponía en riesgo la producción y distribución de un producto que genera billones de dólares al año. Con PI System, esa empresa logró concentrar los datos provenientes de todas las fuentes en una sola plataforma para realizar un análisis más preciso sin la necesidad de detener la producción.

Aunque el impacto es inevitable ante el escenario actual generado por el COVID-19, lo que sí puede hacer una compañía es anticiparse y contrarrestar esos efectos negativos haciendo los ajustes necesarios en sus procesos.

Comparar, contextualizar y obtener valor de la información que se genera al interior de las compañías es crucial en momentos como este, en el que existe mayor riesgo de tener afectaciones económicas por la incertidumbre internacional en las industrias.

Entusiasta seguidor de la tecnología y las innovaciones que cambian el mundo. Director Editorial y COO en The HAP Group.