Un informe analiza cómo la transformación digital, las nuevas habilidades y los cambios organizacionales están redefiniendo el empleo en Chile.
El trabajo está cambiando. Pero no de forma uniforme ni predecible.
Tecnologías emergentes, nuevos modelos organizativos y cambios en las expectativas profesionales están redefiniendo lo que significa trabajar en la economía digital. Para empresas, gobiernos y líderes tecnológicos, entender esa transformación se ha convertido en una prioridad estratégica.
El informe Work in Progress Chile 2025 aborda precisamente esta cuestión. El documento analiza cómo evoluciona el mercado laboral chileno en medio de la digitalización, la automatización y las nuevas demandas de talento.
El mensaje central es claro: el futuro del trabajo ya no es una proyección. Es una transición que está ocurriendo ahora.
A escala global, estudios de organismos como la OCDE destacan que las transformaciones tecnológicas y la transición digital están modificando profundamente las dinámicas laborales, creando nuevas ocupaciones y cambiando las habilidades necesarias para desempeñarlas.
En este contexto, Chile se convierte en un caso relevante para observar cómo estas tendencias impactan en los mercados laborales de América Latina.
El informe que explica cómo evoluciona el trabajo en Chile
Si trabajas en tecnología, innovación o liderazgo empresarial, comprender cómo está cambiando el mundo laboral es fundamental para tomar decisiones estratégicas.
Por eso en The Standard CIO compartimos este informe que analiza:
cómo evoluciona el mercado laboral en Chile
qué habilidades serán clave en los próximos años
cómo impacta la transformación digital en el empleo
qué tendencias marcarán el futuro del trabajo
Descarga el informe completo Work in Progress Chile 2025 y explora en profundidad los cambios que ya están redefiniendo el trabajo en la región.
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La transformación del trabajo en la economía digital
Uno de los aspectos que destaca el informe es el impacto de la digitalización en la estructura del empleo.
Las tecnologías digitales, la inteligencia artificial y la automatización están transformando los procesos productivos en prácticamente todos los sectores. Esto no solo implica la desaparición de ciertas tareas repetitivas, sino también la creación de nuevos roles profesionales.
Según análisis internacionales sobre el futuro del trabajo, las innovaciones tecnológicas están reconfigurando la relación entre trabajo, habilidades y productividad, obligando a los sistemas educativos y a las organizaciones a adaptarse a un entorno de cambio constante.
En el caso de Chile, esta transformación se manifiesta en varios frentes:
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digitalización de sectores productivos
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crecimiento de empleos vinculados a tecnología y datos
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demanda creciente de habilidades digitales
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necesidad de formación continua
La consecuencia es evidente: las organizaciones necesitan repensar cómo atraen, desarrollan y retienen talento.
El desafío de las nuevas habilidades
Otro de los ejes centrales del informe es la evolución de las competencias profesionales.
El mercado laboral ya no demanda únicamente conocimiento técnico. También exige capacidades transversales como pensamiento crítico, adaptabilidad y aprendizaje continuo.
Las empresas tecnológicas y las startups han sido las primeras en percibir esta transición. En muchos casos, los equipos requieren perfiles capaces de combinar habilidades técnicas con comprensión estratégica del negocio.
El informe también subraya que la formación permanente se está convirtiendo en un componente esencial de la empleabilidad.
Esto coincide con diagnósticos recientes sobre el sector público y el mercado laboral chileno, que destacan la necesidad de desarrollar capacidades institucionales y profesionales más flexibles para responder a entornos cambiantes.
En otras palabras, el futuro del trabajo no depende solo de la tecnología, sino también de la capacidad de las personas y organizaciones para adaptarse.
Organizaciones más flexibles y nuevas dinámicas laborales
El informe también aborda cómo están cambiando las estructuras organizativas.
La expansión del trabajo remoto, los modelos híbridos y la colaboración digital han modificado la forma en que las empresas gestionan sus equipos.
En este contexto, muchas organizaciones están transitando hacia estructuras más flexibles, donde la innovación, la autonomía y la colaboración interdisciplinaria se vuelven elementos clave.
Para los CIO y líderes tecnológicos, esto plantea un desafío adicional: la transformación digital no solo implica adoptar nuevas tecnologías, sino también rediseñar la forma en que trabajan las personas.
Este cambio organizacional es uno de los factores que está impulsando la evolución del liderazgo en la economía digital.







