La compañía anunció en Barcelona una estrategia que integra agentes de IA, robótica humanoide y gemelos digitales en cada eslabón de su cadena de producción global.
Samsung Electronics presentó en el Mobile World Congress 2026 su plan más ambicioso en materia de manufactura: transformar la totalidad de sus operaciones de producción en «fábricas impulsadas por IA» antes del cierre de esta década. La meta no es cosmética. Implica reemplazar la lógica de automatización convencional por sistemas capaces de planificar, ejecutar y corregir decisiones de forma autónoma, sin intervención humana directa en cada ciclo.
La estrategia abarca la cadena completa: desde la recepción de materiales y la logística interna, hasta el control de calidad y el despacho final. Para lograrlo, Samsung desplegará agentes de IA especializados —concebidos originalmente para la serie Galaxy S26— en roles operativos concretos: control de producción, inspección de calidad y coordinación logística. Estos agentes no operan como asistentes reactivos; están diseñados para anticipar escenarios y optimizar resultados dentro de parámetros definidos.
Gemelos digitales y robótica: la infraestructura del cambio
El soporte tecnológico de esta transición descansa en dos pilares. El primero son las simulaciones basadas en gemelos digitales, réplicas virtuales de los entornos físicos de producción que permiten prevalidar decisiones antes de ejecutarlas en planta. El segundo es la incorporación progresiva de robótica especializada y humanoide en las líneas de ensamblaje.
Samsung categoriza estos robots en cuatro funciones: Robots Operativos para gestión de líneas e instalaciones; Robots Logísticos para el transporte autónomo de materiales; Robots de Ensamblaje orientados a tareas de precisión; y Robots de Seguridad Ambiental, integrados con los gemelos digitales, destinados a entornos de acceso restringido o peligroso. Estos últimos monitorizan condiciones en tiempo real e intervienen de forma preventiva ante riesgos identificados.
La extensión de la IA hacia las operaciones de Medio Ambiente, Salud y Seguridad (EHS, por sus siglas en inglés) constituye uno de los aspectos menos visibles pero más significativos del plan. A través de sistemas de detección proactiva y automatización de respuestas ante riesgos, Samsung apunta a elevar los estándares de seguridad laboral en todas sus plantas a nivel mundial.
Gobernanza: el eje que legitima la autonomía
En el marco del Samsung Mobile Business Summit (SMBS) —evento privado que celebra su décima edición este año—, la compañía presentó su estrategia de gobernanza para la expansión de la IA industrial. El modelo incorpora mecanismos de seguridad desde la etapa de diseño, no como capa añadida posterior, sino como condición estructural del sistema.
“La siguiente fase de la innovación en la fabricación radica en construir entornos autónomos donde la IA comprenda verdaderamente los contextos operativos en tiempo real y ejecute de forma independiente decisiones óptimas”, declaró YoungSoo Lee, vicepresidente ejecutivo y director de Investigación Tecnológica Global de Samsung Electronics.
La apuesta de Samsung no ocurre en el vacío. Se inscribe en una tendencia más amplia de digitalización industrial que compañías como Siemens, Foxconn y Bosch también están acelerando, aunque con enfoques distintos en cuanto a la integración vertical. Lo que distingue la propuesta de Samsung es su vocación de autonomía plena —no asistida— y el hecho de que la IA manufacturera se nutre directamente de la experiencia desarrollada en el segmento móvil de consumo masivo, un vector de transferencia tecnológica inusual en la industria.
Para los directivos tecnológicos que hoy diseñan la arquitectura digital de sus organizaciones, el caso Samsung ofrece una referencia concreta: la convergencia entre IA generativa, agentes autónomos y robótica no es una agenda de laboratorio. Es ya una hoja de ruta ejecutiva con fecha de entrega.







