Palo Alto Networks anunció cuatro alianzas con Nokia, U Mobile, Aeris y Celerway para proteger la infraestructura de IA soberana.
Barcelona fue esta semana el escenario donde Palo Alto Networks dejó en claro que la carrera por construir AI Factories (los nuevos complejos industriales del procesamiento de inteligencia artificial) tiene un precio que muchas organizaciones aún no han calculado: el de no asegurarlas desde el inicio. En el Mobile World Congress 2026, la compañía presentó cuatro alianzas estratégicas con Nokia, U Mobile, Aeris y Celerway orientadas a convertir la seguridad en un atributo de diseño, no en una capa que se agrega después.
El concepto central de las AI Factories no es nuevo en la teoría, pero sigue siendo escaso en la práctica. Construir infraestructura de IA capaz de manejar throughput multi-terabit para el entrenamiento de modelos exige que la seguridad opere al mismo ritmo que los datos. Cualquier grieta en la capa de red, en el perímetro IoT o en el borde distribuido no es un incidente técnico: es una interrupción del proceso productivo más crítico de la próxima década.

Nokia y las Gigafactories europeas: soberanía de datos como requisito, no como opción
La alianza más estructural del anuncio es la que Palo Alto Networks establece con Nokia para dar soporte a las denominadas Gigafactories europeas de IA. La combinación de la infraestructura de centros de datos de Nokia con las plataformas de seguridad impulsadas por IA de Palo Alto Networks apunta directamente a un problema que los responsables tecnológicos en Europa conocen bien: escalar cargas de trabajo de alto rendimiento sin ceder el control sobre dónde residen y cómo se procesan los datos.
Greg Dorai, Senior Vice President de IP Networks en Nokia, lo formuló con precisión en el anuncio: construir AI Factories dejando la capa de infraestructura sin protección equivale a dejar la puerta abierta. La arquitectura validada conjuntamente busca extender la cobertura de seguridad desde la capa de red hasta los propios workloads, entregando lo que ambas compañías denominan centros de datos soberanos preparados para el futuro.
Tres frentes adicionales: consumidores, flotas IoT y equipos en campo
Las otras tres alianzas presentadas en Barcelona abordan vectores de ataque que la expansión del 5G y el IoT industrial han convertido en urgentes.
Con U Mobile, el operador malayo de 5G más reciente, Palo Alto Networks firmó un memorando de entendimiento para desarrollar una solución de Seguridad como Servicio (SECaaS) integrada directamente en la infraestructura 4G y 5G del operador. El modelo es relevante para cualquier mercado emergente que busque ofrecer protección activa sin obligar al usuario final a gestionar su propia defensa: los Next-Generation Firewalls y los mecanismos de detección basados en IA operan en la red, no en el dispositivo.
La alianza con Aeris responde a un problema de escala que ya no admite soluciones parciales. La integración de Aeris IoT Watchtower con Prisma SASE 5G permite aplicar políticas de zero-trust y prevención de pérdida de datos a millones de dispositivos inalámbricos desde un único punto de control. Para sectores como salud, manufactura o servicios públicos —que alimentan sus procesos de IA con datos generados por flotas masivas de dispositivos conectados— este control centralizado reduce de forma medible la superficie de ataque en el borde inalámbrico.
El cuarto acuerdo, con Celerway Communication, extiende la protección de clase datacenter hacia entornos de alta movilidad. La integración con los VM-Series Next-Generation Firewalls de Palo Alto Networks garantiza que equipos de primera respuesta y unidades remotas mantengan una postura de seguridad consistente e integridad de datos cifrados incluso cuando operan lejos de cualquier infraestructura central.
El argumento de fondo para los CIO
Lo que estos cuatro acuerdos articulan no es solo un catálogo de productos: es una tesis sobre cómo debe construirse la economía de la IA. Anand Oswal, Executive Vice President de Palo Alto Networks, lo resumió en términos directos al señalar que establecer la base segura para la economía de IA requiere integrar los servicios de seguridad desde el centro de datos hasta las redes 5G e IoT más críticas a nivel global.
Para los directores de tecnología e información que hoy evalúan inversiones en infraestructura de IA, el mensaje es operacional: la seguridad integrada desde el diseño no es una decisión de cumplimiento regulatorio. Es la condición que determina si la AI Factory funciona o se detiene.







