Macarena Chacón, directora de ACOSEG, advierte que la transformación digital del sector asegurador exige combinar análisis avanzado, automatización y un rol humano más estratégico.
La industria aseguradora está entrando en una etapa de transformación acelerada. Y quienes están dentro del ecosistema lo ven con claridad. Macarena Chacón, directora de la Asociación Gremial de Corredores de Seguros de Chile (ACOSEG), describe un sector que está dejando atrás la adaptación incremental para entrar en un ciclo de cambios estructurales impulsados por datos, automatización y nuevas expectativas del cliente.
“Lo que hace unos años parecía discurso futurista, hoy es realidad operativa”, afirma Chacón. Su diagnóstico refleja un consenso creciente: 2026 será un año de consolidación tecnológica profunda en seguros, pero también de redefinición del papel humano en un mercado cada vez más digital.
Datos, IA y blockchain: la nueva arquitectura del seguro
Para la directora de ACOSEG, la primera gran revolución del sector viene del dato. La combinación de big data, machine learning y análisis predictivo permite evaluar riesgos con un nivel de precisión que era impensado hace una década.
“Hoy podemos analizar millones de puntos de información en segundos. Eso cambia todo: ajusta tarifas, anticipa siniestros y detecta fraudes en tiempo real”, explica Chacón.
Pero este salto no sólo mejora la eficiencia interna: eleva las expectativas del cliente, que espera productos más personalizados, respuestas inmediatas y decisiones basadas en evidencia.
A este cambio se suma el uso creciente de blockchain, que en 2026 se consolidará en la creación de contratos inteligentes y trazabilidad total de pólizas y reclamaciones.
Para Chacón, esta tecnología no es un accesorio:
“En una industria basada en confianza, la transparencia que ofrece blockchain es un habilitador de relaciones más sanas, rápidas y verificables”.
La inteligencia artificial también avanza hacia una etapa de madurez. Ya no se limita a atender consultas simples: procesa reclamaciones, interpreta historiales y ejecuta interacciones adaptadas al perfil del asegurado.
Según Chacón, en 2026 veremos plataformas intuitivas con onboarding automatizado, verificación digital y respuestas contextualizadas, reduciendo fricción y tiempos de espera.
Insurtech: el laboratorio que está reescribiendo el mercado
Si hay un actor que está forzando esta transformación, son las insurtech. Para la directora de ACOSEG, estas startups están modificando los estándares del sector al enfocarse en flexibilidad, experiencia de usuario e innovación continua.
“Las insurtech funcionan como un laboratorio que obliga al resto de la industria a elevar su oferta. Han cambiado la lógica de servicio y han demostrado que la personalización no es aspiracional, es una exigencia del cliente moderno”, sostiene Chacón.
Ese impacto se refleja en ajustes de procesos, rediseño de productos y un ritmo de innovación que ya contagia a aseguradoras tradicionales.
Tecnología sí, pero sin perder el factor humano
Para Chacón, la conversación tecnológica tiene un riesgo: creer que el futuro del seguro será totalmente automatizado.
Y es tajante en este punto: “La tecnología es una herramienta. No reemplaza el criterio humano ni la contención que necesita una persona tras un siniestro”.
El corredor de seguros —afirma— seguirá siendo una figura esencial, no por administrar trámites, sino por interpretar riesgos, traducir información técnica, acompañar decisiones y brindar confianza en momentos críticos.
En un 2026 cada vez más dominado por datos y algoritmos, la ventaja competitiva estará en quienes logren combinar tecnología y humanidad.
“Los corredores son el puente entre el mundo de los datos y las necesidades reales de las personas”, recalca.
2026: hacia un ecosistema más transparente y centrado en el usuario
Todo apunta a que el próximo año estará marcado por plataformas automatizadas, procesos inmediatos y productos altamente personalizados. Pero esta evolución no implica borrar la dimensión humana del seguro. Al contrario: la tecnología amplifica su relevancia.
Chacón lo resume así: “Los seguros tratan de personas. Ninguna innovación reemplaza eso”.







