NielsenIQ revela que el comercio electrónico en Perú creció 11.7% en 2025, con tickets promedio superiores a S/36.5 y expansión sostenida hacia provincias que concentran ya el 20% de las ventas online.
El comercio electrónico peruano atraviesa una fase de maduración acelerada que lo posiciona como referente regional en la digitalización del consumo masivo. Según el análisis presentado por NielsenIQ (NIQ) en septiembre de 2025, el canal digital representa el 4.4% del consumo total de productos de consumo masivo en el país, consolidando un crecimiento del 11.7% en los primeros nueve meses del año y ganando 0.4 puntos porcentuales de participación en el mix comercial.
Esta expansión coloca a Perú en una trayectoria notable dentro de un contexto latinoamericano donde la región se está transformando en uno de los epicentros del comercio digital global, con un crecimiento proyectado del 22% entre 2023 y 2026. La particularidad del mercado peruano radica en la profundización de comportamientos de compra cada vez más sofisticados y orientados al valor económico.
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Tickets elevados y planificación estratégica del consumidor
El dato más revelador del informe de NIQ es que el 41% de las ventas online corresponde a tickets superiores a S/36.5 (aproximadamente USD 9.60). Esta concentración de compras de mayor volumen evidencia un cambio estructural: el consumidor digital peruano ha evolucionado de la experimentación inicial hacia patrones de compra planificados, priorizando formatos grandes que optimizan el valor por unidad y reducen la frecuencia de pedidos.
“El consumidor digital peruano busca eficiencia: mejores precios, menos frecuencia de compra y una experiencia sin fricciones. Eso se refleja en tickets más altos, tamaños grandes y una mayor planificación”, explicó Romina Lucanera, Customer Success Manager de NIQ Perú.
Este comportamiento se alinea con estrategias comerciales que combinan promociones masivas durante eventos como Cyber Days, Cyber Wow y Black Friday, con la disponibilidad permanente de formatos económicos en categorías como alimentos, bebidas, cuidado personal y productos para el hogar. El resultado es un ecosistema donde el ahorro, la conveniencia y la inmediatez confluyen en decisiones de compra más racionales.
Descentralización digital: las provincias consolidan el 20% de las ventas online
Uno de los fenómenos más significativos documentados por NIQ es la penetración del e-commerce en regiones fuera de Lima Metropolitana. Las provincias concentran el 20% de la venta online total, una cifra que hace cinco años habría parecido improbable dada la tradicional centralización del comercio digital en la capital.
Esta descentralización responde a tres factores estructurales: mejora de la infraestructura logística de última milla en ciudades intermedias, digitalización progresiva de retailers regionales que ahora integran capacidades omnicanales, y mayor penetración de conectividad móvil que permite transacciones desde zonas antes desatendidas.
Según datos de Payments & Commerce Market Intelligence (PCMI), tres de cada cinco adultos en el país, un impresionante 60%, ya compra por internet, lo que refleja una adopción masiva que trasciende barreras geográficas y demográficas.
Redes sociales: el nuevo embudo de conversión
El consumidor digital peruano replica patrones globales de descubrimiento de productos. A nivel mundial, el 43% de los consumidores consulta redes sociales antes de decidirse por una compra, y uno de cada tres considera adquirir productos directamente desde plataformas como TikTok, Instagram y Facebook. En Perú, estas redes funcionan como vitrinas de comparación y validación social antes de concretar transacciones en sitios especializados o mediante modalidades como click & collect.
Sin embargo, persisten barreras críticas: la seguridad en los pagos y la confianza en anuncios siguen siendo obstáculos para la conversión directa en redes sociales. Las empresas que logren resolver estas fricciones —mediante certificaciones de seguridad, garantías extendidas y experiencias de compra nativas dentro de las plataformas— capturarán una porción creciente de este tráfico.
Contexto regional: Latinoamérica como epicentro del comercio digital emergente
Perú forma parte de una transformación regional más amplia. Brasil y Argentina lideran los mercados de comercio electrónico de más rápido crecimiento a nivel mundial, mientras que se proyecta que el comercio electrónico en Perú experimentará un crecimiento anual del 35% entre 2023 y 2026, consolidándose como el mercado de mayor expansión en América Latina.
Este dinamismo contrasta con la madurez de mercados desarrollados y posiciona a la región como laboratorio de innovación en modelos de pago, logística adaptativa y estrategias omnicanales que integran experiencias físicas y digitales.
Desafíos hacia 2026: del crecimiento a la consolidación
José Cruz, Office Manager de NielsenIQ Perú, identifica los retos que definirán la próxima fase: “El futuro del comercio electrónico no se construye solo con tecnología, sino con la visión estratégica de cómo conectar mejor con el consumidor. Hoy el desafío está en expandir la experiencia digital hacia las regiones, fortalecer la confianza en los pagos y ofrecer un portafolio relevante que combine innovación con cercanía”.
Los principales frentes de trabajo incluyen:
La optimización de la experiencia omnicanal con visibilidad real de inventarios que elimine frustraciones por productos agotados. El fortalecimiento de infraestructuras de pago seguras que reduzcan el fraude y aumenten la confianza del consumidor. El mantenimiento de precios competitivos frente al canal físico, evitando que la conveniencia digital se traduzca en sobrecostos prohibitivos. Y la construcción de surtidos relevantes que respondan a necesidades locales específicas, combinando productos globales con ofertas regionales diferenciadas.
El comercio electrónico peruano ha superado la fase experimental. Con el 4.4% del consumo total y proyecciones de crecimiento sostenido, el sector enfrenta ahora el desafío de escalar su infraestructura tecnológica y logística para satisfacer expectativas de consumidores cada vez más exigentes y conectados. Las empresas que comprendan esta dinámica y actúen con rapidez establecerán ventajas competitivas difíciles de replicar en un mercado que no muestra señales de desaceleración.







