Cuando hablamos de transformación digital no solemos pensar en educación. Es una de las razones por las que promover las disciplinas STEM se vuelve prioridad.
En la actualidad, el sector educativo está a cometiendo profundas transformaciones para incorporar tecnologías emergentes. Todo ello plantea la necesidad de transformar e innovar en todos los niveles del sistema educativo.
Cuando pensamos en lo mucho que la tecnología está cambiando nuestro mundo, solemos pensar en los impactos en nuestra oficina. En el mundo del trabajo.
Con frecuencia nos preguntamos cómo tenemos que adecuar nuestras competencias y capacidades a las nuevas tecnologías.
Pero no solemos preocuparnos con la misma frecuencia cómo el mundo académico e, inclusive, escolar está afrontando el desafío de esta transformación.
Para bien o para mal, los cambios en el sector comienzan no solo a notarse sino, también, se aceleran.
No puede ser de otra manera. Según cifras del Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés), para 2030,
- Casi 4 de cada 10 habilidades clave estarán relacionadas con la tecnología
- Es decir, 39% de las más demandadas en el mercado laboral estarán ligadas a la tecnología
Entre las competencias más valoradas y mejor remuneradas destacan la inteligencia artificial (IA), la robótica y el análisis de datos.
Por ello, las carreras en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas ya representan una vía segura al crecimiento salarial.
De hecho, el informe Compara Carreras 2024 del IMCO muestra que los graduados STEM perciben un ingreso promedio 141% superior al de quienes sólo completan el nivel medio superior.