Pese a que la tecnología de Agentes IA está, casi, en la mesa de diseño de las empresas, ya hay predicciones sobre su impacto.
En especial, se prevé que estos dispositivos impulsen, sustancialmente, el crecimiento empresarial. Y no es un escenario para el mediano plazo. Lo veremos en meses.
Por: Tamara Carrizo | Business Development Director en Trust Journey
Según Gartner, el 34% de los líderes de Recursos Humanos (RR.HH) ya han incorporado la IA generativa (GenIA) en sus estrategias. Ello refleja una clara tendencia hacia la transformación operativa mediante esta tecnología revolucionaria.
Con la aceleración del cambio, las empresas enfrentan costos laborales en aumento, escasez de talento y mayores exigencias de agilidad.
Estos desafíos ponen a prueba los modelos de crecimiento tradicionales, haciendo indispensable la capacidad de escalar, rápidamente, sin perder flexibilidad.
En este contexto, los agentes de Inteligencia Artificial (IA) y las tecnologías autónomas ofrecen:
- Soluciones innovadoras
- Automatizar tareas rutinarias
- Optimizar flujos de trabajo
- Y mejorar la toma de decisiones
Sumar Inteligencias Artificiales (IAs)
Herramientas como la IA conversacional, el aprendizaje automático y los sistemas autónomos reducen ineficiencias, permitiendo a las organizaciones operar con mayor agilidad y rentabilidad.
Así, las empresas pueden enfocarse en actividades estratégicas que potencien la escalabilidad y mejoren la experiencia del cliente.
No obstante, medir el retorno de la inversión y el impacto de los agentes IA es clave.
Más allá del ahorro de costos, los líderes deben evaluar su efecto en:
- La satisfacción del cliente
- La reducción de gastos
- Y el aumento de la productividad
Esto permite una visión clara de cómo la IA contribuye al crecimiento empresarial de manera sostenible.
A medida que la IA continúe impulsando el desarrollo de las empresas, el seguimiento de estas métricas será esencial para demostrar su verdadero valor y guiar decisiones estratégicas basadas en datos.
La supervisión constante y su alineación con los objetivos corporativos garantizarán que los agentes de IA generen un impacto tangible y a largo plazo.
En definitiva, los agentes IA van más allá de la eficiencia operativa: impactan directamente en las métricas clave del negocio, impulsando el crecimiento y la transformación organizacional en un mundo cada vez más digital y automatizado.