ZeroQ demuestra que combinación de agentes IA para consultas rutinarias y humanos para casos complejos transforma servicio al cliente en Latinoamérica.
El futuro del servicio al cliente no es humano o artificial: es la convergencia estratégica de ambos. Empresas latinoamericanas que implementan modelos híbridos —donde IA resuelve consultas rutinarias y agentes humanos gestionan casos complejos— reportan reducciones de hasta 35% en costos operativos mientras mejoran satisfacción del cliente (CSAT) entre 30% y 40%, según datos de ZeroQ, firma chilena especializada en gestión de filas y atención al cliente.
La clave del modelo: automatizar lo automatizable para humanizar lo humano. La inteligencia artificial maneja entre 60% y 70% de consultas —las transaccionales, repetitivas y estandarizadas— mientras libera a agentes humanos para resolver problemas que demandan empatía, criterio y creatividad.
“Lo que estamos viendo en las empresas que implementan correctamente el modelo híbrido es transformador,” explica Xania Pantoja, cofundadora de ZeroQ. “La IA no está reemplazando a los agentes humanos, los está liberando de tareas repetitivas que no agregan valor. Un agente que antes pasaba 70% de su tiempo respondiendo ‘¿cuál es mi saldo?’ o ‘¿cómo reseteo mi contraseña?’, ahora dedica ese tiempo a resolver problemas complejos, retener clientes en riesgo de abandono, o manejar situaciones que requieren empatía real.”
Métricas que validan la estrategia
Los resultados cuantitativos del modelo híbrido superan expectativas en múltiples dimensiones operativas. Empresas asesoradas por ZeroQ reportan:
- Reducción de costos operativos: Hasta 35% en costos de atención al cliente. Para organizaciones de tamaño medio, esto representa ahorros entre US$ 75,000 y US$ 300,000 anuales según volumen de operaciones.
- Mejora en satisfacción del cliente (CSAT): Incrementos de 30% a 40% en índices de satisfacción medidos post-interacción.
- Tiempos de resolución: Reducción de 50% en tiempo promedio de resolución de casos. Según datos de ZeroQ, el tiempo medio de respuesta disminuye de 7.5 horas a 1.4 horas cuando agentes IA pre-procesan y enrutan casos correctamente.
- Satisfacción de empleados: El NPS interno de agentes de servicio aumenta significativamente cuando dejan de ser “respondedores de preguntas frecuentes” para convertirse en solucionadores de problemas con impacto real.
Quizás el indicador más revelador es la satisfacción de los empleados: el NPS interno de agentes de servicio aumenta cuando sus roles evolucionan hacia actividades de mayor valor agregado.
Traspaso inteligente: donde ocurre la magia
El diferenciador del modelo híbrido efectivo no está en la IA ni en los agentes humanos por separado, sino en el mecanismo de transición entre ambos.
“La magia del modelo híbrido está en el traspaso inteligente,” destaca Pantoja. “El cliente no tiene que repetir su problema cuando llega al agente humano. La IA ya recopiló toda la información necesaria, validó identidad, consultó sistemas, y le presenta al agente un caso completo. Eso significa que el agente puede enfocarse 100% en resolver, no en procesar.”
El sistema opera mediante criterios predefinidos que determinan cuándo escalar:
- Detección de complejidad: Cuando la consulta excede parámetros programados o involucra múltiples sistemas.
- Análisis de sentimiento: Cuando el cliente muestra frustración, urgencia o emoción negativa que requiere empatía humana.
- Casos que requieren criterio: Situaciones que demandan interpretación de políticas, excepciones o decisiones discrecionales.
- Oportunidades comerciales: Clientes en riesgo de abandono, upselling calificado o gestión de cuentas estratégicas.
La integración profunda con sistemas CRM y SAP permite que agentes IA ejecuten procesos completos antes de derivar. En casos documentados por ZeroQ, esto eleva el SLA (Acuerdo de Nivel de Servicio) de 75% a 95%.
Evolución de roles: de operadores a especialistas
Contrario a temores de eliminación de empleos, el modelo híbrido está redefiniendo el rol del agente de servicio hacia actividades de mayor valor y satisfacción profesional.
“Hemos trabajado con empresas que temían que la IA eliminaría puestos de trabajo,” señala Pantoja. “Lo que realmente sucede es que los roles evolucionan. Los agentes se convierten en especialistas en situaciones complejas, en gestores de experiencia, en resolvedores creativos. Su trabajo es más interesante, más desafiante, y francamente, más humano. Y eso se refleja en retención de talento y calidad de servicio.”
La transformación de roles implica:
- De transaccional a consultivo: Los agentes migran de ejecutar procesos estandarizados a brindar asesoramiento personalizado basado en contexto completo del cliente.
- De reactivo a proactivo: Con menos volumen de casos rutinarios, pueden enfocarse en prevención de problemas y gestión anticipada de necesidades.
- De operativo a estratégico: Participan en mejora continua aportando insights sobre patrones que detectan en interacciones complejas.
Este cambio responde a expectativas de clientes modernos que valoran tanto velocidad de IA para lo simple como empatía humana para lo complejo.
“Los clientes no quieren hablar con un humano para saber su saldo o cambiar una dirección. Quieren hacerlo instantáneamente. Pero cuando tienen un problema real, una queja legítima, o una situación que requiere criterio, ahí sí valoran profundamente la atención humana genuina. El modelo híbrido les da ambas cosas en el momento correcto,” concluye Pantoja.
Implementación estratégica versus tácticas fallidas
Pantoja advierte que simplicidad aparente del modelo oculta complejidad en ejecución. No basta con “agregar un chatbot” a operación existente.
“El modelo híbrido bien implementado requiere diseño estratégico: definir qué resuelve la IA y qué requiere humanos, entrenar a los agentes en su nuevo rol de mayor valor, diseñar el traspaso inteligente entre IA y humano, y medir constantemente para optimizar. Las empresas que simplemente instalan un chatbot sin repensar su operación obtienen resultados mediocres. Las que diseñan estratégicamente el modelo híbrido obtienen transformación real.”
La implementación efectiva requiere cinco fases:
1. Diagnóstico y mapeo de procesos: Identificar qué procesos representan 20% de tipos de consulta pero generan 80% del volumen. Estos son candidatos primarios para automatización.
2. Estandarización de flujos críticos: Antes de automatizar, estandarizar completamente flujos de alto volumen. La automatización de procesos inconsistentes genera frustración.
3. Entrenamiento de agentes IA y humanos: Los sistemas de IA requieren entrenamiento con casos reales. Los agentes humanos necesitan capacitación en nuevas responsabilidades de mayor valor.
4. Diseño de criterios de escalamiento: Definir triggers específicos que determinan cuándo IA deriva a humano, balanceando eficiencia con calidad de experiencia.
5. Optimización continua basada en datos: Analizar métricas de satisfacción, tiempos de resolución y tasas de éxito para ajustar criterios de derivación.
ZeroQ acompaña empresas en este proceso completo, desde diagnóstico inicial hasta optimización continua basada en datos reales de desempeño. El resultado: organizaciones que ofrecen experiencias superiores a menores costos, con equipos más satisfechos.
Contexto latinoamericano y adopción regional
ZeroQ, con más de 10 años de operación, gestiona más de 2,000 puntos de atención y ha emitido 87 millones de tickets, logrando reducción de 300% en tiempos de espera. Opera con más de 400 clientes en industrias de retail, AFP, salud y gobierno en Chile, Perú y Colombia.
Según informes de la firma, el mercado peruano ha respondido con fuerza a soluciones que digitalizan procesos básicos pero críticos como gestión de filas presenciales y virtuales. En poco más de un año, captaron clientes en clínicas privadas, universidades y cadenas de farmacias.
La tendencia hacia atención híbrida se acelera en América Latina donde empresas enfrentan presión simultánea por reducir costos operativos y mejorar experiencia del cliente en mercados cada vez más competitivos.
“Nuestra visión para 2026 es continuar potenciando la suite de soluciones con Inteligencia Artificial, consolidar presencia en sectores donde ya operamos y ampliar el catálogo de funcionalidades de nuestro Agente IA para automatizar procesos más complejos, siempre con el objetivo de liberar tiempo del talento humano para tareas de mayor valor,” señala Kristina Padrino, Customer Success Manager de ZeroQ.
El modelo híbrido representa evolución necesaria del servicio al cliente: aprovecha velocidad y eficiencia de IA mientras preserva —y potencia— el valor insustituible de la conexión humana donde realmente importa.







