Pulso 2025 revela optimismo hacia inteligencia artificial, pero empresas fallan en entregar herramientas necesarias para integrarla efectivamente.
El Pulso de Confianza Organizacional 2025, desarrollado por Almabrands y Futuro del Trabajo SOFOFA Capital Humano, revela que dos tercios de los trabajadores nacionales (66%) anticipan que la IA mejorará su desempeño profesional. Sin embargo, existe una brecha preocupante: apenas 52% afirma que su organización le proporciona las herramientas necesarias para integrar esta tecnología en sus tareas cotidianas.
El estudio, disponible en su versión completa, se aplicó durante el último trimestre de 2024 entre trabajadores de empresas de todo el país y mantiene el índice general de confianza organizacional en 5,5 puntos sobre una escala de 1 a 7, estable respecto al año anterior.
Trabajo híbrido: el modelo que lidera la adopción tecnológica
Los datos revelan un patrón claro: quienes trabajan bajo modalidades híbridas o remotas demuestran mayor confianza tanto en sus organizaciones como en las nuevas tecnologías. Este segmento otorga una calificación de 5,8 a la confianza en sus empresas, superando significativamente a quienes laboran exclusivamente presencial (5,4) u online (5,4).
La confianza en la inteligencia artificial alcanza su punto máximo entre trabajadores híbridos y remotos (75%), seguidos por profesionales (77%), personas con cargos de jefatura (72%) y el grupo etario de 31 a 45 años (71%). Esta correlación sugiere que la flexibilidad laboral no solo mejora el bienestar organizacional, sino que facilita la apertura hacia la innovación tecnológica.
Carolina Altschwager, directora ejecutiva de Almabrands, señala que “independiente del nivel que ocupemos en una organización, trabajamos con la expectativa de realizarnos, de expresar nuestro talento. En cada trabajador existe el deseo de aportar, de proyectar un futuro y de sentirse valiosos desde su lugar único”.
El desafío generacional y jerárquico
El estudio identifica dos focos de atención críticos. Primero, la confianza entre trabajadores de 18 a 30 años descendió de 5,7 en 2024 a 5,3 en 2025, señalando dificultades en la relación entre empresas y nuevas generaciones.
Segundo, se profundiza la brecha entre trabajadores con y sin personas a cargo. En la dimensión “Preocupación por las condiciones laborales”, 55% de las jefaturas otorga calificaciones de 6 o 7, mientras que apenas 27% de quienes no tienen cargos directivos comparten esta percepción.
La paradoja de la preparación
Resulta revelador que 88% de los trabajadores considera poseer las habilidades necesarias para el futuro, independientemente de si sus empresas cuentan con planes concretos de adopción tecnológica. Esta autopercepción optimista contrasta con la falta de recursos proporcionados por las organizaciones.
Rosario Navarro, presidenta de SOFOFA, enfatiza que “desarrollar instrumentos propios de medición nos permite bajar la pelota al piso y accionar a partir de evidencia y datos para aumentar la confianza organizacional”. La ejecutiva añade que iniciativas como Empresas Abiertas reflejan el compromiso gremial con la transparencia y la construcción de confianza a nivel país.
Natalia Lidijover, directora ejecutiva de Futuro del Trabajo SOFOFA Capital Humano, destaca el valor de la medición sistemática desde 2019: “Ofrecemos a las empresas mucho más que una foto del momento; ofrecemos una herramienta de gestión con perspectiva respecto de los cambios que viven las organizaciones”.
Los resultados del Pulso 2025 establecen que la confianza en la inteligencia artificial depende menos de la tecnología en sí misma y más de cómo las organizaciones acompañan a las personas en su adopción. Las empresas chilenas enfrentan el desafío de transformar el optimismo de sus trabajadores en capacidades reales mediante estrategias concretas de implementación y capacitación tecnológica.







