Ciberseguridad, IA práctica y ecosistemas integrados definen la agenda TI de las medianas empresas latinoamericanas este año.
Las medianas empresas latinoamericanas enfrentan un 2026 definido por tres imperativos tecnológicos: blindar la operación ante amenazas cibernéticas, adoptar inteligencia artificial con casos de uso concretos y simplificar la arquitectura tecnológica. Mickey Carrero, Chief Revenue Officer de Ricoh LATAM, plantea un análisis práctico sobre cómo estos desafíos moldean la agenda de los directores de TI en la región.
El contexto es contundente: las medianas empresas representan 99.5% del tejido empresarial latinoamericano, generan 60% del empleo formal y aportan una cuarta parte del PIB regional. Sin embargo, operan con presupuestos ajustados, equipos reducidos y múltiples proveedores desarticulados.
Ciberseguridad: de proyecto a condición operativa
La protección de datos dejó de ser opcional. Según la Encuesta Global Digital Trust Insights 2025 de PwC, 72% de ejecutivos latinoamericanos incrementó su inversión en ciberseguridad vinculada a IA generativa, mientras 58% reconoce que esta tecnología expandió la superficie de ataque de sus organizaciones.
Los directores de TI en medianas empresas deben concentrarse en tres frentes en el criterio de Carreo:
- Arquitectura simplificada: Reducir complejidad para que equipos pequeños puedan gestionar la seguridad sin saturarse. Múltiples herramientas fragmentadas aumentan vulnerabilidades.
- Visibilidad de actividad: Monitorear usuarios y dispositivos no como vigilancia, sino como prevención. La dispersión geográfica del trabajo remoto multiplica los vectores de riesgo.
- Protección de puntos de entrada: Cada dispositivo conectado desde múltiples ubicaciones representa un posible frente de ataque que requiere autenticación robusta.
Para el ejecutivo de Ricoh LATAM, la continuidad del negocio en 2026 depende tanto de la protección como de la capacidad de recuperación rápida ante incidentes. “La seguridad dejó de ser un proyecto y se convirtió en una condición de operación. En 2026, la continuidad del negocio será tan importante como la protección de los datos”.
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Inteligencia artificial: casos de uso frente a experimentación
El entusiasmo por la IA generativa contrasta con resultados empresariales concretos. El estudio The state of AI: How organizations are rewiring to capture value de McKinsey (marzo 2025) revela que aunque la mayoría de organizaciones utiliza IA en al menos una función, pocas obtienen beneficios materiales porque no han integrado la tecnología en flujos de trabajo reales ni rediseñado procesos con propósito definido.
Para medianas empresas, la IA no es un destino sino una capacidad aplicable a:
- Automatización de tareas repetitivas que consumen tiempo de equipos reducidos
- Mejora en experiencia del cliente mediante respuestas más rápidas y personalizadas
- Aceleración de decisiones mediante análisis de datos en tiempo real
- Optimización de gestión del talento identificando brechas de habilidades
- Fortalecimiento de seguridad con detección predictiva de amenazas
- Eficiencia en flujo de información reduciendo cuellos de botella
“La IA será transversal en 2026, pero no todas las empresas deben desarrollar IA propia, deben adoptarla con casos de uso concretos y responsables. Lo esencial es entender cómo puede: reducir tareas repetitivas, mejorar la experiencia del cliente, acelerar decisiones clave, optimizar la gestión del talento, fortalecer la seguridad o hacer más eficiente el flujo de información”.
Adopción cultural: el factor invisible
La instalación técnica no garantiza transformación. Las empresas que distinguen entre implementar tecnología y lograr que las personas la adopten verán resultados sostenibles.
Según McKinsey, las organizaciones de alto desempeño en IA comparten un patrón: rediseñan flujos de trabajo completos alrededor de la tecnología en lugar de añadirla a procesos existentes. Esto requiere que los proveedores tecnológicos acompañen el cambio organizacional, no solo entreguen software.
La resistencia al cambio en equipos pequeños puede paralizar iniciativas completas. La capacitación continua, liderazgo comprometido y comunicación transparente sobre beneficios concretos son tan críticos como la solución técnica.
Tecnología como servicio: enfoque en lo estratégico
Garantizar que cada colaborador tenga recursos correctos funcionando siempre es responsabilidad fundamental de TI. Los servicios gestionados permiten que departamentos tecnológicos se concentren en transformación digital estratégica mientras terceros manejan la operatividad diaria.
Las prioridades para 2026 incluyen:
- Gestión centralizada de dispositivos para reducir tiempo de soporte
- Redes estables que soporten trabajo híbrido sin interrupciones
- Enfoque preventivo versus reactivo en mantenimiento tecnológico
- Continuidad operativa como diferenciador competitivo regional
Incluso procesos tradicionalmente operativos como gestión documental e impresión requieren revisión estratégica. Lo físico ya no es elemento aislado sino parte del ecosistema digital: la impresión inicia procesos de digitalización y automatización.
“Elegir la tecnología adecuada de impresión no es solo decidir cómo “poner tinta en papel”, sino cómo garantizar la coherencia entre lo físico con lo digital, lo importante a considerar al momento de escoger el formato de impresión es conectarlo con la estrategia de gestión documental, la impresión es el centro, el inicio del proceso de digitalización y luego de automatización”, destaca.
Ecosistemas integrados versus complejidad fragmentada
Las medianas empresas no pueden gestionar múltiples proveedores, plataformas desconectadas y flujos de información aislados. La complejidad se convirtió en enemigo silencioso que consume recursos.
La transformación real no depende de sumar tecnología sino de lograr que converse entre sí: automatización, seguridad, dispositivos, redes, colaboración y flujos de información alineados en un solo ecosistema.
Cuando esto ocurre, los equipos pueden enfocarse en innovar en lugar de operar. Para organizaciones con recursos limitados, la integración tecnológica es supervivencia operativa.







