Cómo cloud híbrido, IA operativa y datos conectados transforman decisiones del CIO en seguridad física.
Este artículo analiza cómo las tendencias en seguridad física para 2026 —cloud híbrido, IA operativa, datos conectados— están transformando el rol del CIO, convirtiendo sistemas tradicionalmente aislados en fuentes de inteligencia empresarial. El problema que aborda es concreto: los líderes tecnológicos enfrentan la convergencia entre seguridad física, ciberseguridad y operaciones de negocio, sin marcos claros para evaluar inversiones, riesgos o retornos.
Al finalizar esta lectura, el CIO comprenderá por qué la seguridad física dejó de ser un silo operativo para convertirse en infraestructura crítica de datos, qué criterios técnicos y estratégicos debe considerar al evaluar plataformas, y cómo vincular estas decisiones con objetivos de negocio medibles.
El dato que cambia la conversación
Según el informe Estado de la Seguridad Física 2026 de Genetec, el 73% de los responsables de seguridad considera la viabilidad a largo plazo del proveedor como el principal factor de decisión, superando rendimiento técnico (45%) y precio (43%). Esta inversión de prioridades revela una maduración del mercado: las organizaciones ya no compran productos, compran garantías de continuidad operativa en un entorno de transformación acelerada.
Para el CIO, esto plantea una pregunta estratégica: ¿cómo evaluar la estabilidad de un proveedor de seguridad física con el mismo rigor que aplicamos a proveedores de infraestructura crítica? La respuesta requiere integrar criterios financieros, tecnológicos y de cumplimiento normativo que tradicionalmente no formaban parte de estas decisiones.
Flexibilidad cloud: más allá del dogma tecnológico
La adopción de soluciones en la nube para seguridad física está abandonando el enfoque binario (on-premise vs. cloud) hacia modelos híbridos pragmáticos. Las organizaciones evalúan cada carga de trabajo según rendimiento, costes y requisitos de residencia del dato. Este cambio refleja una madurez técnica: no se trata de adoptar cloud por principio, sino de optimizar arquitecturas según necesidades operativas específicas.
Las plataformas de arquitectura abierta emergen como ventaja competitiva, permitiendo integrar dispositivos y aplicaciones sin dependencia de ecosistemas propietarios. Para el CIO, esto significa proteger inversiones existentes mientras se habilita adopción cloud selectiva. La pregunta operativa es: ¿nuestra plataforma de seguridad física puede escalar entre modelos de despliegue sin rediseño arquitectónico?
El contexto regulatorio añade complejidad. Marcos como NIS2, RGPD y normativas regionales de ciberseguridad redefinen expectativas de residencia del dato, auditoría y protección de privacidad. Un 40% de las organizaciones identifica el cumplimiento normativo como motivo principal para reemplazar sistemas heredados.
Inteligencia artificial: de promesa comercial a automatización operativa
La IA duplicó su prioridad de inversión en seguridad física entre 2025 y 2026, según el estudio de Genetec. Sin embargo, el enfoque cambió: las organizaciones buscan automatización inteligente con impacto medible —búsquedas aceleradas, clasificación automática de eventos, reducción de falsas alarmas— no experimentos tecnológicos.
Este giro pragmático refleja lecciones aprendidas en otras áreas de TI: la IA genera valor cuando libera capacidad humana de tareas repetitivas hacia decisiones que requieren criterio. Para el CIO, esto implica evaluar casos de uso específicos, definir métricas de eficiencia operativa y establecer controles sobre uso de datos, transparencia algorítmica e implementación ética.
La exigencia de transparencia crecerá. Los usuarios demandarán claridad sobre cómo funciona la tecnología, qué datos utiliza y qué valor real aporta. Los proveedores que no puedan articular esto enfrentarán resistencia organizacional, independientemente de capacidades técnicas.
Sistemas conectados: de protección a inteligencia operativa
El crecimiento de dispositivos IoT, sensores y sistemas de edificios inteligentes está transformando el rol de los departamentos de seguridad. Los datos generados —análisis de vídeo, registros de control de accesos, información de sensores ambientales— ahora alimentan decisiones en recursos humanos, gestión de instalaciones, operaciones y optimización de espacios.
Esta convergencia crea oportunidades estratégicas: los sistemas de seguridad física se convierten en fuentes de inteligencia de negocio. Las organizaciones correlacionan presencia con rendimiento operativo, analizan flujos de personas para optimizar uso de espacios, mejoran cumplimiento normativo mediante datos objetivos.
Para el CIO, esto implica redefinir arquitecturas de datos. La seguridad física ya no es un silo aislado, sino una capa de captura de información que debe integrarse con plataformas analíticas empresariales. La pregunta técnica es: ¿nuestras APIs, protocolos de interoperabilidad y políticas de gobernanza de datos permiten extraer valor de estos sistemas sin comprometer ciberseguridad?
Control de accesos: del perímetro a la plataforma
El control de accesos evoluciona desde función básica (abrir/cerrar puertas) hacia plataforma estratégica vinculada a eficiencia energética, gestión de ocupación e información operativa. La adopción de Access Control as a Service (ACaaS) crece por mantenimiento simplificado, escalabilidad y costes operativos predecibles.
Los despliegues híbridos que combinan capacidades locales y cloud son los más demandados, reflejando necesidades de rendimiento local con gestión centralizada. La convergencia entre ACaaS y Video Surveillance as a Service (VSaaS) simplifica administración en entornos multisede.
Implicaciones para el CIO
Tres consideraciones críticas:
- Primero, evaluar proveedores con criterios de infraestructura crítica: viabilidad financiera, roadmap tecnológico, cumplimiento normativo, capacidades de soporte a largo plazo.
- Segundo, redefinir arquitecturas de datos: integrar seguridad física como fuente de inteligencia operativa requiere APIs abiertas, gobernanza de datos y políticas claras de privacidad.
- Tercero, vincular inversiones a resultados de negocio: las decisiones en seguridad física deben medirse en eficiencia operativa, reducción de riesgos y capacidad de generar insights accionables, no solo en capacidades técnicas.
La seguridad física dejó de ser un tema de facilities para convertirse en decisión estratégica del CIO. Los datos que generan estos sistemas, su integración con plataformas analíticas y su impacto en cumplimiento normativo los sitúan en el centro de la transformación digital. Explore más análisis sobre convergencia IT-OT, arquitecturas híbridas y IA operativa en The Standard CIO para tomar decisiones informadas en este nuevo escenario







