El mundo moderno está casi totalmente interconectado. Eso sí: dicha conexión requiere de baja latencia y velocidad.
Las empresas deben evaluar equipos y servicios en función de ambos factores.
Aunque los tiempos de la “nueva normalidad” que forzó el Covid-19 quedaron atrás, algunos parámetros de los días de confinamiento global siguen vigentes.
Dos categorías se han vuelto esenciales en nuestro vocabulario cotidiano: latencia y velocidad.
Curiosamente, no suelen venir solas. Solemos hablar de eso baja latencia y alta velocidad como categorías óptimas del mundo actual.
Ambas son fundamentales para las actividades catalogadas como críticas, ya que permite una comunicación rápida y eficiente.
Ello es esencial para:
- La toma de decisiones
- El procesamiento de transacciones financieras
- La gestión de sistemas, tanto operativos como de seguridad, entre otros.
Pero, ¿por qué son tan importantes? Desde la empresa de telecomunicaciones chilena Netline estiman que entender las nociones es fundamental para comprender su importancia.
El ABC de la conectividad
Así, desde la Telco de la chilena nos apuntan a que la latencia es el período de tiempo en que un paquete de datos tarda en viajar desde su origen hasta el destino.
Dicho esto, la alta latencia suele ser un obstáculo para la fluidez de las comunicaciones, así como en actividades que, por su naturaleza, son consideradas de carácter crítico.
Una alta latencia es un factor determinante en el éxito o fracaso de las operaciones.
“Otro elemento fundamental es la velocidad, ya que teniendo en cuenta que muchas actividades críticas consisten en telemedicina, logística, control de tráfico aéreo o terrestre, sólo por nombrar algunas”, explicó el Gerente General de Netline, Víctor Opazo Carvallo.
Todas estas actividades dependen, en gran medida, de una alta transferencia de datos.
Según el especialista de de Netline, el impacto de una baja latencia y velocidad alta se manifiesta en:
Comunicación y colaboración mejoradas
Grandes protagonistas durante la pandemia, en esta categoria nos referimos conversaciones o videoconferencias fluidas en tiempo real.
La baja latencia y la alta velocidad permitem la reducción de errores y evitan malentendidos.
Eficiencia en el procesamiento de transacciones
Ambas capacidades permiten la ejecución rápida de órdenes, así como respuesta inmediata a las condiciones del mercado.
Operaciones de TI y respuestas de seguridad
Es conexiones de baja latencia y velocidad alta, contribuyen a la tanto a la detección como a la mitigación rápida de amenazas cibernéticas.
Alto flujo de datos
Capacidad de manejar grandes volúmenes de información en tiempo real.
El factor dedicación
Opazo destacó que, en general, todas las áreas con alto flujo de datos requieren de baja latencia y velocidad alta.
Aseguró que muchos rubros críticos requieren estar en comunicación 24/7 con su centro de datos.
Esto también implica un alto intercambio de archivos, muchas veces de gran tamaño.
Contar con un enlace dedicado y simétrico, con velocidades que pueden alcanzar los 20Gbps, facilita el éxito de las operaciones en general, y las críticas, en particular.
“Netline, a través de su oferta de Internet Dedicado Inalámbrico, proporciona soluciones que son intrínsecamente adecuadas para manejar los desafíos de latencia y velocidad”, concluyó el Gerente General de Netline, Víctor Opazo Carvallo.