Pese a los esfuerzos de Android, el Informe Anual presentado por Google revela la mitad de los usuarios no han actualizado la seguridad de sus equipos.
Alphabet (el holding que agrupa a las empresas de Google) presentó recientemente el tercer Informe Anual Android Security Year In Review, un análisis detallado sobre el trabajo que hace la compañía para proteger los datos de sus más de 1.400 millones de usuarios.
No obstante, las noticias no son las mejores. Los ingenieros de Google reconocieron que, en la actualidad, unos 700.000 dispositivos Android presentan riesgo de ataques y vulnerabilidades por falta de actualización, aun cuando la empresa ha realizado esfuerzos y avances en la racionalización del proceso de parches del sistema operativo de código abierto.
“Aproximadamente la mitad de los dispositivos en uso a finales de 2016 no habían recibido una actualización de la plataforma de seguridad en el año anterior”, reconoció Adrian Ludwig y Mel Mille, miembros del equipo de seguridad del sistema operativo móvil de Google.
Aunque la empresa ha emitido actualizaciones mensuales de seguridad para Android desde 2015 e implementa los parches en los dispositivos Nexos y Pixel tan pronto como estén disponibles, otros fabricantes de dispositivos suelen tardar semanas o meses en enviar actualizaciones a los clientes. Peor: algunos, simplemente, nunca lo hacen.
Resistencia al cambio
El problema de la actualización de Android no es nuevo. El suyo ha sido un rasgo que ha contrastado con otros sistemas operativos, especialmente iOS, macOS y Windows, siempre con números en contra para Google.
En comparación, Apple afirmó que el 79% de todos los dispositivos iOS estaban ejecutando iOS 10 a partir del 20 de febrero. Eso significaba que casi ocho de cada 10 propietarios habían actualizado al menos una vez desde mediados de septiembre de 2016. Una diferencia de casi un 30% con a Android.
Según el informe, para el cuarto trimestre de 2016, más de la mitad de los 50 dispositivos globales de Android tenían un parche de seguridad reciente pero sin detallar exactamente desde cuándo.
Google también afirmó que, a través de un proceso de aprobación acelerado, el hardware y los tiempos de actualizaciones de seguridad se habían reducido de más de un mes a menos de una semana.
Como buena noticia, el informe y la empresa destacaron que la situación de los parches en Estados Unidos fue la mejor: el 68% de los dispositivos principales en las cuatro más importantes redes del país habían reparado vulnerabilidades en los últimos tres meses. Esos dispositivos incluían principalmente los teléfonos Samsung Galaxy, junto con otros como el LG G5, el Moto X Style y el Xperia Z5.